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Y qué fue de nuestro héroe, Antonio Bonanni, al que dejamos al inicio de la batalla. ¿qué más sabemos de él?

Retrato de la familia Bonanni. Antonio es el niño. Fuente:

El parte de guerra que lo cita nos permite situarlo en Aquila, la capital de la región de los Abruzzos. Proveniente de una familia pequeñoburguesa, era hijo de Giovanni, comerciante de carbón, y Amelia, maestra de primaria. Tuvieron cuatro hijos, por orden de edad: Laudomia, Antonio, Maria Luisa y Vittorio. Los dos chicos serán militares de profesión, aunque la estrella de la familia es Laudomia (14), que se convertirá en una famosa escritora. Tras la Guerra Civil, no se desligó del ejército y participó activamente en la Segunda Guerra Mundial. El teniente Bonanni formó parte del célebre 10º Ejército Italiano. Concretamente, estuvo destinado en la Brigada Babini (el mismo que había comandado en España las “Frecce Nere” durante la Ofensiva a Catralunya). A Bonanni se le designó encuadrarse en el 2ª Batallón M11/39 (al mando del comandante Eugenio Campanile) del 2º Reaggrupamento Carristi (al mando del coronel Antonio Trivioli).

La misión del 10ª Ejército era la de conquistar el Egipto británico, desde la Libia italiana. Para ello, Mussolini dio a Graziani, general en jefe de los italianos en África, (15) los mejores medios a su disposición, entre los que destacaban 150.000 hombres y cerca de 800 carros de combate. Al frente de estas fuerzas situaron al general Mario Berti (16), un militar de acreditadísima solvencia, pero que se llevaba terriblemente mal con Graziani, quien contradecía sus órdenes sistemáticamente.

Italianos conquistando el norte de África: ¿qué podría salir mal?

La unidad de Bonanni tuvo su bautismo de fuego el 5 de agosto de 1940 en Sidi El Azeiz. Pero pronto, salieron a relucir las limitaciones de las unidades blindadas italianas: mandos poco entrenados en ofensivas a campo abierto ante un ejército como el británico, inferioridad manifiesta de los tanques M11/39 ante los Matilda ingleses, inutilidad absoluta de los L3 ligeros, carencia de suboficiales… Por ejemplo, de los 37 M11/39 del batallón de Bonanni, solo tres contaban con radio, el resto de tanques se tenían que comunicar entre ellos con un obsoleto sistema de banderas. Estos tanques tampoco contaban con filtros de arena… La ofensiva italiana se detiene en el momento en el que los británicos logran coordinar una defensa mínimamente seria. Poco después, éstos lanzarán su contraofensiva, la Operación Compass, que arrasará las tropas italianas.

El 9 de diciembre, mientras el general Berti se encontraba de permiso en Italia, tiene lugar la Batalla de Nibeiwa, en la que las tropas británicas atacan diversos campamentos italianos, destrozando sus endebles defensas. Graziani empieza a emitir órdenes contradictorias y el desorden y el caos se apoderan de las líneas italianas. De hecho, en el fragor de la batalla el propio Bonanni es citado en uno de los libros sobre la batalla (17), ya que, pistola en mano, tuvo que salir de la torreta de su M11/39 para recibir las órdenes, al ser el sistema de banderas totalmente inoperativo ante el empuje británico. Aquel día terminó en desastre. Caen en combate el comandante Campanile y el general Maletti, entre otros muchos italianos. Además, de perder una ingente cantidad de material. Pero la contraofensiva británica no cesa e irán empujando a los italianos hacia el oeste hasta llegar el 5 de febrero Beda Fomm, cuando los italianos quedarán atrapados entre los británicos y el mar. Tratando de abrir una vía de escape para sus hombres, el general en jefe del 10ª Ejército Giuseppe Tellera, en el interior de un tanque, muere en combate. La misma suerte correrá el coronel Trivioli. La unidad de de Bonanni ha dejado de existir. Sus 37 tanques han sido destruidos. Aquel día, la escabechina será de las que hacen historia. En aquella aciaga jornada, quedarán aniquilados los ruinosos restos del 10º Ejército. Desde el inicio de la Operación Compass, los británicos han conseguido más de 130.000 prisioneros, entre los que destacan los generales Gallina, Cona, Bignani, Negroni, Bardini, Giuliano, el mítico Annibale “Barba Eléctrica” Bergonzoli y hasta el jefe de las unidades acorazadas, “nuestro” Babini, a quien habíamos tenido en España, y jefe de las unidades acorazadas en África. Probablemente ese fue el destino de Antonio Bonanni, de quien no se sabe nada más a lo largo de la Segunda Guerra Mundial (18).

El general Rodolfo Graziani metido en faena.

No volvemos a retomar la pista de Bonanni hasta 1961, año en el que publica el libro “Carristi e Bersaglieri” (19), y en el que vemos que ya ostenta el rango de teniente coronel. Y, finalmente, en 1971, publica I disertori. Vita e morte dei Fratelli Bandiera (20). Desconozco más datos de Bonanni.

Llegados a este punto, y dado que el leit motif del blog es hablar de medallas militares, llega el momento de comentar la historia de Al Valore Militare.

El antecedente de esta condecoración se encima son las Medallas al Valor en Oro y Plata que instituyó Amadeo III de Saboya en 1793, pero que su sucesor, Vittorio Emanuele I suprimirá en 1815 a favor de la Orden Militar de Saboya. Pero la obtención de esa orden era tan estricta, que en 1833, el rey Alberto Carlos restituye las medallas Al Valor en las categorías oro y plata, manteniendo la Orden Militar de Saboya como la más alta distinción al valor. En 1848, se añade una categoría de “Mención de Honor”, pero sin recompensa en medalla. En 1887, Umberto I sustituye esta mención por la medalla de bronce. En 1915, se limita a tres condecoraciones de oro y plata, a partir de la cuarta, se ascendía en escala. En cualquier caso, solo siete militares obtuvieron más de una medalla de oro. El militar que la obtuvo en más ocasiones fue el heroico piloto Antonio Locatelli (21). En 1925, se deroga la orden anterior y se añade una nueva categoría, la Cruz al Valor Militar, que jerárquicamente se situaría debajo de la medalla de bronce y que, a diferencia de las otras, solo se puede otorgar en tiempos de guerra. Tras las Segunda Guerra Mundial, se revocaron las medallas Al Valore Militare otorgadas durante la Guerra Civil Española (¡entre las que se encontraría la de Bonanni!) y las otorgadas durante la República Social italiana (22). Para terminar, tres fueron los militares españoles a quienes se les otorgó la medalla Al Valore Militare en oro: el cabo tanquista Severino Vazquez Blanco, muerto durante la Batalla del Ebro; el piloto Carlos de Haya González de Ubieta, muerto durante la Batalla de Teruel; y el piloto Joaquín García-Morato y Castaño, el mejor piloto de combate en la historia de España.

Ejemplar de la medalla Al Valore Militare categoría oro con una magnífica pátina.

 

Notas:

(14) Laudomia Bonanni (1907-2002), en 1924 obtuvo el título de maestra de escuela y empezó a ejercer como tal en diferentes pueblos de los Abruzzos. Conmovida por la pobreza que se encontró en ellos, en 1927 publica su primera novela Storie tragiche della montagna, con la que consigue una gran notoriedad. Desde entonces, escribe ficción y artículos de opinión en diversos medios regionales, sin dejar las novelas. Pero en 1948, le llega la fama a nivel nacional al ganar un importante premio literario por Le due penne del pappagallo Verzè. Hasta 1966, escribe seis novelas que la encumbran como a una de las mejores escritoras de su generación. Ese año decide irse a Roma. Pero se encuentra con que los círculos literarios no le abren sus puertas y, sola e incomprendida, cae en una profunda depresión. Dejará de escribir hasta 1974, pero sus novelas ya han dejado de tener éxito. Nadie la recuerda. El momento más bajo de su carrera tiene lugar cuando en 1985 quiere publicar La rappresaglia, una historia sobre los partisanos de los Abruzzos con los que ella había simpatizado, pero su editor le exige realizar algunos cambios en la novela. Ella se niega y deja la vida pública. Fallece a los 95 años, sola y prácticamente olvidada. Paradójicamente, La rappresaglia se publicó póstumamente y fue un gran éxito.

(15) Rodolfo Graziani (1882- 1955). Militar italiano, entró en el ejército en 1903. En 1912, participó en la Guerra Italo-turca, que lo convirtió en el coronel más joven del ejército italiano. Una vez conquistada Libia, fue el encargado de su “pacificación”, que incluyó la creación de campos de concentración y una durísima represión contra la población local. Al estallar la Guerra de Etiopía, se le encarga el mando del Frente Sur y, posteriormente, Virrey de Etiopía. Por su paso por el cuerno de África, se le conocerá como “El Carnicero de Etiopía”, donde empleará los mismos métodos que en Libia, incluyendo bombardeos de en hospitales y masacres en monasterios coptos. Ciego seguidor de Mussolini, fue uno de los pocos militares que apoyaron sus leyes raciales. En 1939, fue nombrado Jefe del Estado Mayor. En junio de 1940, pasó a ser el gobernador de la Libia italiana. Sus decisiones, contribuyeron en gran medida a la aniquilación del 10º Ejército. En febrero de 1941, es destituido. En 1943, cuando Mussolini es encarcelado por los italianos y liberado por los alemanes y establece la República Social Italiana en el norte del país, Graziani corre a su lado y es nombrado Ministro de Defensa y es encargado de luchar contra los partisanos italianos. Cuando se acerca el final de la guerra, no se quiere rendir a éstos y huye hacia la zona donde se encuentran los estadounidenses, a quien se entrega. Es condenado a 20 años de prisión por crímenes de guerra, pero en 1950 es liberado. Etiopía pidió su extradición en numerosas ocasiones, pero sus peticiones nunca fueron escuchadas. Graziani siguió militando en diferentes organizaciones fascistas hasta su muerte, en 1955.

(16) Mario Berti (1881 – 1964) fue un militar italiano que participó en las dos guerras mundiales y en la Guerra Civil Española. Una de las pocas personas que puede decir que Winston Churchill en persona lo condecoró durante la Primera Guerra Mundial y Adolf Hitler lo condecoró en persona durante la Segunda. Ocupó puestos de la más alta responsabilidad, como ser el comandante en jefe de la CVT durante la Ofensiva de Aragón o Jefe del Estado Mayor italiano. Pero es destituido por su mala relación con Musolini. No la es mejor con Graziani, su jefe directo en Libia, cuando Berti es nombrado comandante en jefe del 10º Ejército. Destituido en el transcurso de la Operación Compass, dejó de tener mandos de relevancia hasta el fin de la guerra. Tras la firma del armisticio en 1943, abandonó el ejército.

(17) CEVA, Lucio & CURAMI, Andrea: La Meccanizzazione Dell’esercito Fino Al 1943. Tomo 1, parte 2. Editorial Ufficio Storico dello SME. Roma, 1996. Página 316.

(18) La información sobre el 10ª Ejército, a parte de de la obra antreriormente citada, he obtenido la información de las siguientes webs:

http://www.militarystory.org/la-guerra-dei-carri-armati-italiani-nelloperazione-compass/

http://spazioinwind.libero.it/cico85/carristi.html

(19) BONANNI CAIONE, Antonio: Carristi e Bersaglieri. Ed. Roma Tipografia Regionale – 1961

(20) BONANNI CAIONE, Antonio: I disertori. Vita e morte dei Fratelli Bandiera. Editorial Club degli Autori. Roma, 1970.

(21) Antonio Locatelli (1895 – 1936), fue un pionero de la aviación italiana y político fascista. Al estallar la Primera Guerra Mundial, se alistó en la aviación, llegando a realizar 532 misiones aéreas. Su valentía y pericia le convirtieron en uno de los pilotos estrella del Escuadrón 87, conocido como “La Serenísima”, que comandaba el mismísimo Gabrielle d’Annunzio. Fue protagonista de una de las misiones más audaces de la Gran Guerra cuando voló hasta Viena y la “bombardeó” de panfletos propagandísticos. Debe aterrizar poco después en territorio austríaco y pasa encarcelado el resto de la guerra. Tras ésta, fue diputado por el partido fascista. Intentó, sin éxito, dar la vuelta al mundo en avión. Despegó de Pisa, pero tuvo que aterrizar con una avería en Groenlandia, donde fue rescatado. Al estallar la Guerra de Etiopía, se presenta voluntario. En junio de 1936, participa en una operación secreta de inteligencia encabezada por el general Magliocco, en la que pretenden que un líder etíope se pase al bando italiano, cuando en lo profundo de la noche, caen en una emboscada en la que fallecen doce de los quince componentes de la expedición, incluyendo Magliocco y Locatelli. Por esta acción se le concedió la tercera medalla Al Valore Militare de oro. También ostentaba la Orden Militar de Saboya, entre numerosas condecoraciones.

(22) Aquí se puede leer el decreto de revocación: https://www.gazzettaufficiale.it/atto/serie_generale/caricaDettaglioAtto/originario?atto.dataPubblicazioneGazzetta=1945-09-18&atto.codiceRedazionale=045U0535&elenco30giorni=false

Para más información sobre esta condecoración:

http://www.carabinieri.it/arma/curiosita/non-tutti-sanno-che/m/medaglia-d%27oro-d%27argento-e-di-bronzo-al-valore-militare