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A mí amiga Belén Martínez-Osorio, brillante creadora también de escenografías

 

Conservo en casa desde hace muchos años un libro del célebre fotógrafo José Ortiz Echagüe (*).

Perteneció a la biblioteca de mí abuelo y realmente siempre ha llamado mucho mí atención. Se trata de una cuidada edición de los años 40, que bajo el título de “España Mística”, recoge una serie de fotografías excepcionales de nuestro protagonista, que retrata magistralmente tanto a monjes de clausura y pasos de Semana Santa en pueblos remotos, como a distintos pasajes y paisajes de esa España devocional tan lejana ya en el tiempo. La calidad y personalidad de lo que el libro incorpora lo han convertido en una obra capital y de referencia. Lo que no es muy conocido de su biografía es que fue militar de carrera.

Hablamos de un gran maestro del llamémosle tipismo (no típico), del regionalismo costumbristas, o simplemente de un cazador aventajado del momento, de la luz y su espectacular reflejo en papel. Siempre en blanco y negro.

Ortiz Echagüe fue sin ninguna duda un fotógrafo realmente distinto, con un gran sentido artístico en la elección del motivo y la forma de plasmarlo. Todas sus fotografías son por ello de un estilo reconocible, entre la calcografía y el grabado, y en las que el individuo es casi siempre el principal protagonista. Captador como nadie de la expresividad, del gesto roto, del contraste en la iluminación, sus obras son cuadros efímeros, es una fotografía de lienzo, ante la que es difícil no sentir verdadera admiración. Sus series de monjes muy bien podrían recordar a los cuadros del gran Zurbarán.

Nuestro admirado autor, nació en Guadalajara en 1886 en el seno de una familia de clase media de capital de provincia. Hijo de militar y hermano del pintor Antonio Ortiz Echagüe. Llama la atención esa coincidencia de lo militar y lo artístico en una misma casa, circunstancia esta que forjaría su trayectoria y toda su obra posterior.

En el año 1903, siguiendo las indicaciones familiares, ingresa como cadete en la Academia de Ingenieros Militares de su ciudad. Hablamos en consecuencia de un pionero de la aviación militar en España, lo que le permite ser piloto militar y de globos aerostáticos desde 1911, dentro de las primeras promociones de este cuerpo recién creado.

En aquellos años su pasión por la fotografía se incorpora a su vida militar como una habilidad que le permitirá bautizarse como fotógrafo aéreo en la Guerra de Marruecos tomado instantáneas desde su avión de distintas posiciones enemigas.

Además de su quehacer en el Ejército, dedica su tiempo libre a captar con su cámara el exotismo del Marruecos de la época. Sus anónimos personajes, los rincones de las Medinas, la convivencia de dos culturas tan cercanas y al mismo tiempo tan antagonistas. Ese periodo tan fértil comprendió desde el año 1909 hasta 1916. Coincidiría con seguridad con el gran pintor del Protectorado, Mariano Bertuchi (**), que se instala en Tetuán en 1915. Algunos cuadros de este último recuerdan fotografías de Ortiz Echagüe y a la inversa.

(c) Ortiz Echagüe.

El perfil técnico e inquieto de nuestro joven piloto de guerra le permite, unos años después de regresar de Marruecos (1920), fundar en Getafe la empresa de titularidad pública CASA (“Construcciones Aeronáuticas S.A.”) en lo que sería el germen de una empresa que con los años adquirió mucho prestigio, y que aún hoy sigue con su actividad civil y militar, relanzada en los últimos años por su integración en el grupo Europeo “EADS-AIRBUS GROUP”.

(c) Ortiz Echagüe

En eso primeros años se fabrica allí, bajo licencia francesa, el famoso avión Breguet. En aquella época, y por la labor realizada en CASA, se le concede el título honorifico de “Gentilhombre de Cámara de Alfonso XIII”. También estaba en posesión de la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio.

Es una constante en este tipo de personalidades, y es una virtud de toda aquella generación, los registros polifacéticos, en los que la técnica, la curiosidad insaciable y la creación del tipo que sea, conviven en absoluta armonía. Médicos que además pintaban con maestría, abogados que escribían como los ángeles…, mecánicos que leían a los grandes clásicos. Otro ejemplo de esa amigable simbiosis a lo largo de toda su vida lo demuestra que también fue Presidente de SEAT desde 1950 a 1976.

Antes y después de esos cargos de relevancia, su producción artística es incesante. Vive pegado a sus cámaras que siempre le acompañan. En 1935 la prestigiosa revista norteamericana “American Photography” lo cataloga como uno de los tres mejores fotógrafos del mundo, y probablemente, como el más importante de España a lo largo de su historia. Nos llama la atención, que siendo la fotografía su gran pasión, siempre le dedicó un tiempo necesariamente limitado dadas las otras responsabilidades profesionales que jalonaron su carrera. Hacer tantas cosas distintas y hacerlas todas con maestría no está al alcance de cualquiera.

(c) Ortiz Echagüe

(c) Ortiz Echagüe

Ortiz Echagüe además de tener una muy depurada técnica llego también a dominar el positivado, que el mismo realizaba en su estudio, consiguiendo ese efecto pictórico y de claroscuro tan característico. Publicó una serie de libros que agrupaban por temática su muy variada producción:

-El Marruecos Español

-Fotos y Retratos Familiares

-Tipos y Trajes

-España, Pueblos y Paisajes

-España Mística

-España, Castillos y Alcázares

Su ingente obra se encuentra actualmente centralizada y custodiada en la Universidad de Navarra, dentro del llamado “Legado Ortiz Echagüe”.

(c) Ortiz Echagüe

Coincide esta reseña inaplazable de Ortiz Echagüe, -probablemente he esperado inconscientemente a escribir sobre este personaje tan singular por ello-, con que nuestro querido Blog alcanzará la mayoría de edad en breve, estando en puertas de llegar a los 100.000 hits.

Esta iniciativa que surgió de forma espontánea entre Joan Herrero y yo hace unos años, que partía de nuestra fascinación por la historia, la milicia, sus piezas y pasajes, se ha convertido en una fuente de satisfacciones, descubrimientos, confirmaciones, y sobre todo, nos ha permitido tener la certeza que todo lo que se haga en esta dirección, es poco.

Da igual que el foro parta desde el academicismo y la cátedra, o que lo sea como en este caso, como iniciativa amateur de dos grandes amigos que quieren contribuir humildemente, en permanente tándem y complementándose, a que ciertas cosas no se olviden del todo. Rescatar es devolver a la vida todo aquello que no puede perderse y es volver a vivirlo.

Si ese espíritu con el que nació el Blog ha logrado mínimamente su objetivo, y nuestros lectores así lo piensan, habrá merecido la pena.

La buena noticia es que esto no ha hecho nada más que empezar…

 

Para saber más del contexto:

 Ortiz Echagüe (*)

https://www.museoreinasofia.es/exposiciones/ortiz-echague

http://www.euskonews.eus/0161zbk/gaia16105es.html

 

Mariano Bertuchi (**)

http://www.lahistoriatrascendida.es/mariano-bertuchi/

 

 

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