Etiquetas

, , , , , , ,

La verdad es que tenemos la suerte que el mundo de las órdenes y condecoraciones españolas está lleno de rarezas que en otros países serían impensables. Hace unos años, Jaume Boguñà me comentó un claro ejemplo de ello: la medalla de los Beneméritos a la Patria, una medalla que, en realidad, nunca existió. Siempre he querido poder escribir sobre esta medalla que, al fin, puedo exponer aquí.

Cuatro modelos diferentes de la versión para oficiales de la medalla de Benemérito por la Patria. Colección Jaume Boguñà.

Lo cierto es que el título de Benemérito a la Patria empezó a otorgarse durante la Guerra de la Independencia. Nos cuenta Félix Martínez (1) que se trataba inicialmente de un “inmaterial nomen iuris”, un título honorifico que el beneficiario podría hacer uso nominal, pero nada más. Los primeros galardonados fueron los “vecinos, moradores y milicianos” de la ciudad de Zaragoza que lucharon durante el Segundo Sitio de la ciudad, otorgándoles tal honor según Real Decreto de fecha 9 de marzo de 1809, a la que seguiría al año siguiente los defensores de la ciudad de Girona.

Una vez terminada la guerra, el título se empezó a distribuir con una cierta discrecionalidad, por lo que hubo diversos intentos de sistematizar los motivos por los que se podría recibir este nombramiento. Ya durante el reinado de Isabel II, Antonio Prieto Barrio (2) nos indica la existencia de algunas Reales Órdenes que tienen la intención, al menos en el terreno militar, de definir quién puede tener derecho a ostentar este título. Así, en la R.O. de fecha 18 de febrero de 1839 (Gaceta de Madrid número 1572, de 6 de marzo), se habla en todo momento del “derecho a la declaración de benemérito de la patria”, como un titulo meramente honorífico, y no se cita en ningún momento, ni en este, ni en ningún otra R.O. que esté asociado a ninguna medalla.

A falta de uno, dos. Este oficial escogió dos modelos diferentes para acompañar a su medalla de la Batalla de Gra. Colección Jaume Boguñà.

Poco después, empiezan a aparecer en las pecheras una medalla con forma de “cruz en aspa de cinco brazos, esmaltada en negro, cada una de las puntas acabada en un globulillo; los espacios entre los brazos con muralla de oro. Centro circular, sobre fondo blanco la inscripción BENEMÉRITO A LA PATRIA. Reverso con inscripción PATRIA Y LEALTAD. Adorno en la parte superior. La cinta azul, con franja lateral roja a cada lado”, según la precisa descripción de Prieto Barrio. ¿De dónde salió?

Cuatro modelos diferentes (dos de ellos lacados) de la medalla en la versión de tropa. No íbamos a ser menos. Colección Jaume Boguñà.

Lo cierto es que esta medalla es idéntica a la de la Milicia Nacional Voluntaria de Madrid en Cádiz, instituida según Real Decreto de fecha 14 de julio de 1834. Así pues, ¿cabe pensar que algún avispado vendedor queriéndose aprovechar de la vanidad de algunos militares que quisieran materializar un título que era meramente “nomen iuris”? No deja de ser una hipótesis, pero es plausible dado la cercanía en la creación de la medalla de la Milicia Nacional Voluntaria. Y quién sabe si el fabricante le supo dar salida a un stock de medallas que, los milicianos que doce años atrás habían ido a Cádiz ni sabían que tenían derecho a reclamar (3). ¡El caso es que la idea tuvo éxito! Qué bien quedaba la medalla en los pasadores de las guerras carlistas o en el de las guerras coloniales. Que será por guerras en la España decimonónica. Aún hoy, en el Casino Militar de La Habana, decorado con los retratos de diversos militares españoles decimonónicos, muchísimos de ellos lucen orgullosamente esta medalla en su pechera.

Tres modelos diferentes de la Medalla a los Defensores de Cádiz de la Milicia de Madrid. Anverso. Colección Jaume Boguñà.

Pero el carácter extraoficial de la medalla suponía un desafío a las ordenanzas militares. Era cuestión de tiempo que alguien dejara de hacer la vista gorda y que algún alto mando finiquitara la historia de una medalla que nunca debería haber estado allí. Sucedió en Cuba y nos lo explican Grávalos y Calvó (4), en el “Boletín Oficial de la Capitanía General de Cuba, año IX, numero 51, en la que se publica una resolución fechada el 13 de septiembre de 1870 en la que se dice: “Manuel González González, voluntario del Batallón de La Habana solicitó que se le autorizase a usar la Cruz de Benemérito de la Patria fundándose en que en dicha ciudad la usan los Jefes y Oficiales del Ejército. El Capitán General ha resuelto desestimar dicha instancia en atención a que no existe (oficialmente) dicha Cruz y que está prohibido su uso por diferentes reales disposiciones, la más reciente del 26 de agosto de 1867”. Así que, para disgusto del pícaro fabricante y sus seguidores, la medalla fue cayendo en desuso hasta desaparecer completamente de los pasadores de finales del XIX.

Reverso de las anteriores medallas. Colección Jaume Boguñà.

Por suerte y para todos los coleccionistas, es una medalla que a pesar de su antigüedad, es relativamente fácil de encontrar, lo que nos permite deducir que el “invento” fue todo un éxito.

 

Notas:

(1) Martínez Llorente, Félix (2013), pp. 210-211

(2) Prieto Barrio, Antonio (2018), p. 80

(3) Un miembro de la Milicia Nacional Voluntaria, por su propia naturaleza, es más que probable que doce años después de la campaña en Cádiz estuviera desvinculado de la Milicia y que nunca leyera la Gaceta de Madrid (dónde se publicaban las Reales Órdenes), por lo que muchos de ellos ni supieran que tenían derecho a dicha medalla y, en consecuencia, el fabricante de la medalla se viera con un stock de medallas del que no sabría cómo desprenderse.

(4) Grávalos y Calvó, pp. 111-112

 

Bibliografía

GRÁVALOS GONZÁLEZ, Luis y CALVÓ PÉREZ, José Luis: Condecoraciones Militares Españolas. Editorial San Martín, Madrid, 1988

MARTÍNEZ LLORENTE, Félix: “Cómo si del Rey de tratase: El ejercicio de Regalías Premiales por las Juntas Supremas, Regencia y cortes de Cádiz (1808-1814)” en PALACIOS BAÑUELOS, Luis y RUIZ RODRÍGUEZ, Ignacio (comp.): Cádiz 1812. Origen Del Constitucionalismo Español. Editado por Librería-Editorial Dykinson, 2013

PRIETO BARRIO, Antonio: “Otras Condecoraciones hasta 1930” en Compendio Legislativo de Condecoraciones Españolas. Edición actualizada a 1 de junio de 2018.

 

Anuncios