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A pesar de compartir nombre con las medallas que son objeto de estudio y difusión de este blog, las medallas conmemorativas caen del sistema premial, para formar parte del mundo de la numismática. Pero no por ello podemos menospreciar su estudio, ya que muchas de ellas también tratan temas militares y, más allá de ello, son objetos históricos con una historia detrás que merece ser contada. Y eso es el objetivo que cumple el libro recientemente publicado “Historias de Medallas”, de Rossend Casanova.

Para resumir el libro en una frase, diríamos que se trata de una excelente introducción al mundo de las medallas conmemorativas. A parte de las medallas se nos habla de sus escultores, de sus fabricantes, de los modos de fabricación, de cómo se vendían y hasta hay sitio para un robo y un asesinato.

Uno de los puntos fuertes del libro y que es susceptible de conseguir el interés del gran público es que cada capítulo está narrado como si fuera un cuento (o novela corta), pero basada en hechos reales. Es decir, que todo lo que en él se dice es cierto. Con ello, Casanova consigue que las historias sean amenas, en algunos casos divertidas y en todos los casos sorprendentes. Además, cada capítulo concluye con un breve anexo en el que se cuentan los flecos históricos de cada narración.

La historia dedicada a la medalla del Hundimiento del RMS Lusitania es mi preferida.

Son un total de once historias de medallas, que tratan temas variados aunque el periodo de casi todas ellas va de finales del siglo XIX a principios del XX. Y si bien cinco de ellas son francesas, también las hay españolas y alemanas. Dado el carácter de nuestro blog, mi capítulo preferido ha sido el dedicado a la medalla conmemorativa del hundimiento del RMS Lusitania, que dio provocó la entrada de los Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial. Pero sin olvidar los emocionantes capítulos referentes a las medallas dedicadas a Louis Pasteur y la marquesa Blocqueville y la divertidísima y surrealista historia de la medalla de Salvador Dalí.

¿Puntos negativos? Me hubiera gustado que se hubieran tratado más medallas de carácter militar, españolas o fabricadas en siglos anteriores al XIX. Sin duda, tenemos un rico patrimonio falerísitico que espero que podamos disfrutar en una segunda parte del libro. Estoy seguro que el autor considerará dedicar un capítulo a la célebre medalla del “Eclipse” del Sitio de Barcelona de 1706 (en el que las tropas inglesas consiguieron romper el sitio a la ciudad, derrotando (eclipsando) las tropas de Luis XIV, el rey Sol) o dedicar un texto al mítico medallista Bernat Castells.

Medalla dedicada a Louis Pasteur. La narración de su historia es emocionante y emotiva.

En resumen, se trata de una lectura amena, divertida, pero también erudita; que empiezas y no puedes parar, ya que cada narración te deja hambriento para seguir leyendo la siguiente historia. De hecho, me leí el libro de una sentada (una dos horas y media), ¡un hecho que no me sucedía desde hacía años! Una lectura muy recomendable.

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