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Como ya sabéis, el principal objetivo de este blog es el de dar a conocer la Historia Militar, en especial la falerística; y, en la medida de lo posible, promocionar las iniciativas externas que ayuden a fomentarla. Y qué mejor manera de ahondar en este objetivo que el de conversar con verdaderos especialistas en la materia. La primera de ellas tenñia que ser a la fuerza con uno de los amigos de nuestro blog: Antonio Rodríguez Belles, autor del imprescindible libro Las recompensas de los ejércitos de África (1860-1936) y un exquisito coleccionista.

Pregunta: ¿Cómo y cuándo empezó tu interés por el coleccionismo?

Respuesta: No te sabría decir, recuerdo que desde muy pequeño tanto mi padre como mi abuelo, me solían contar historias de la guerra civil de 1936, así como de la España de la posguerra, que hicieron en un primer momento interesarme por la historia de este país y posteriormente en coleccionar artículos relacionados con la misma.

Mi padre, me solía llevar por el antiguo rastro de Zaragoza, aquel que se situaba cerca de la plaza de toros, explicándome los artículos que en él se veían, como eran los aperos de labranza y otros artículos. Entre esos otros, como no,  se encontraban algunos  artículos militares como las condecoraciones. Siempre me llamaron la atención, y creo recordar que a los 12 años, es cuando me compre con la paga de los domingos,  mi primera medalla en un domingo de mercadillo!!

 

P: ¿Cuál es la parte de la militaría que más te interesa?

R: Todo lo relacionado con el sistema premial. Es decir, las órdenes, condecoraciones y sus documentos.

 

P: ¿Cuándo y por qué se te ocurre escribir este libro? ¿Por qué se te ocurrió escribir sobre esta temática en concreto?

R: Hace años que tenia idea de hacer algún trabajo para contribuir al estudio y difusión del coleccionismo de condecoraciones españolas ya que muchas veces hablando con algunos coleccionistas y leyendo mensajes en foros todos llegábamos a la conclusión de que encontramos en falta libros que traten las condecoraciones en sus variantes, con fotografías a color, un poco en la línea de lo que hacen los alemanes y americanos que en esto nos llevan mucha, pero mucha delantera.

Pero sobre todo fue mirando hace un tiempo reciente los libros que tengo en mi pequeña biblioteca sobre Ordenes y condecoraciones y en especial buscando información precisamente sobre documentos, cuando vi que sobre medallas españolas, aunque hay muy buenas obras sobre los motivos de concesión de las mismas, ( el plano legislativo) y me refiero sobre todo a los magníficos trabajos de Alfonso Ceballos Escalera y Antonio Prieto Barrio, encontraba en falta lo que antes te comentaba,  un libro que hablara sobre las variantes, las concesiones,  los fabricantes…

¿Por qué esta temática? Bueno, quería dar una visión general y este periodo me pareció el más adecuado. Me explico.

En primer lugar, quería buscar un punto de unión para hablar de las antiguas medallas como son la Orden San Fernando y la cruz maría luisa antecesoras en muchos casos para  meritos de  la Orden del Merito Militar, que es mi Orden favorita

Por otra parte,  durante las guerras de Marruecos, es donde están el mayor número de  tipos de recompensas por meritos de guerra. (En la Guerra de Cuba por ejemplo no está la Medalla individual Militar, ni la Medalla de sufrimientos por la patria con aspas de herido, tan coleccionable).

Además, quería tratar un tema que diera juego para coleccionistas y personas que se quieran introducir en este mundo y estas campañas africanas, en condecoraciones, tienen unos precios a día de hoy bastante económicos.

También por el tiempo que duraron hay muchas variantes y es un periodo de apogeo de los fabricantes, donde muchos de ellos están en la cima de su producción y calidad.

Finalmente es un periodo aún por explorar. No esta tan coleccionado ni investigado como puede ser la Guerra Civil Española o lo referente a la División Azul. Es una buena oportunidad para conocer más de nuestra historia.

 

P: Una de las partes más interesantes del libro ha sido la importancia a la que das a los documentos, ¿por qué te interesan tanto?

R: En primer lugar, como digo en el libro, lo más bonito e interesante del coleccionismo es investigar. Y los documentos de concesión arrojan muchísima información. Te muestran  episodios de la historia muchas veces desconocidos, te permiten, si uno lo desea, investigar la historia  profesional e incluso personal del militar que recibió la distinción y  te hace adquirir una especial sensibilidad y comprensión de aquel periodo histórico en general y de los sucesos que propiciaron la concesión en particular.

Por lo tanto, hace que una colección sea más personal.

Por otra parte, van firmados por personalidades como han sido ministros, altos cargos militares e incluso por reyes. Sin duda alguna, ver un documento y pensar que hace ya  100 años para los documentos de la guerra de Cuba o del Rif, o incluso 200 años en el caso de documento de la Guerra de la Independencia, ese personaje que podemos ver en los libros de historia, fue quien firmo el documento que tienes entre las manos, es una maravilla.

También, los documentos y en especial los del S.XIX desde punto de vista estético, son muy hermosos, con bellos encabezados, escudos heráldicos y que como las órdenes y condecoraciones, han evolucionando dando lugar a  muchas variantes, tanto por los tipos de letra, los encabezados, la heráldica que en ellos se refleja, que hacen su coleccionismo muy interesante.

Finalmente, considero y no tengo constancia, de que existan gran número de publicaciones que den importancia a los documentos como parte fundamental en la historia y en el coleccionimo.

 

P: ¿Cuál es el conjunto de documentos que tienes del que estás más orgulloso?

R: Es una pregunta difícil, todos tienen algo que los hacen únicos y por lo tanto, te sientes orgulloso de tenerlos. Algunos por el número de condecoraciones que se dieron a una misma persona, otros por el conflicto bélico en que se otorgaron y otros por las peripecias que vivió la persona de esos documentos, que claro está, en muchas ocasiones sólo la descubres una vez la investigas.

Pero bueno, quizás del que estoy más orgulloso es un lote de documentos pertenecients a un oficial veterano de la I Guerra Carlista, llamado Manuel Fernández, a quién concedieron la Orden de San Fernando por capturar a la junta rebelde de Aragón que se encontraba en un pueblo de Teruel, llamado Mirambel en 1837.

Ese mismo militar, caería prisionero más tarde en los alrededores de Morella y tras un mes como prisionero logro escapar del cautiverio y siguió peleando hasta el fin de la guerra en los alrededores de Valencia.

Vivió los acontecimientos revolucionarios de 1848 que recorrieron toda Europa. En Viena, ocasionaron la dimisión de Metternixch. En Alemania, Federico IV de Prusia fue forzado a reconocer que el pueblo se dotara de una constitución, en Venecia se proclamo la republica el 22 de marzo,  y dos días más tarde en Francia también se proclamaría la republica.

En nuestro país sería el 7 de mayo de 1848 en Madrid, donde se dio el brote insurreccional, pero que fue sofocado entre otros, por este oficial. A cambio, obtuvo otra orden de San Fernando.

Posteriormente y como oficial del cuerpo de estado mayor, formaría parte de la expedición española a Italia en 1849 para proteger al Papa Pio IX, siendo condecorado por el mismo con la Orden de San Silvestre.

Fue un militar que vivió muchas peripecias, porque además de todo lo que te termino de comentar, en 1856 se vio envuelto en un duelo y posteriormente un juicio con otro oficial, que pese a salir airoso y siendo ya coronel,   hubo de cumplir un mes de arresto en, según se dice en su expediente, castillo de Zaragoza, quizás en la Aljaferia.

Termino su carrera como brigadier y logro la Gran cruz de la Orden del Merito Militar.

 

P: Volviendo al libro, ¿te gustaría repetir la experiencia? ¿Tienes en mente nuevos proyectos similares?

R: Desde luego, ha sido una bonita experiencia. Proyectos tengo varios en mente, pero todavía nada decidido.

 

P: Escribir un libro es básico para impulsar la difusión de la historia de las medallas, pero te has planteado usar las nuevas tecnologías como un refuerzo de tu obra, como complementarlo con un blog o creando una cuenta en Twitter, Instagram o Facebook para dar a conocer tu colección? ¿Te has planteado crear una versión en Ebook?

R: Sí, crear un blog me gustaría y no descarto más adelante ese medio para difundir la historia de las medallas. Antes quizás tenga que preparar algunos artículos, pero confio en que un blog sea mi próximo objetivo.

Respecto al Ebook, nunca descarto nada, en principio y aunque es un medio muy cómodo y que permite una mayor agilidad en el tema de libros, soy un poco clásico y prefiero a día de hoy, el libro tradicional.

 

P: ¿Participas en algún Foro?

R: En estos momentos por temas de tiempo no, de vez en cuando me paso por ellos, pero no tengo una participación activa. No obstante es un buen medio para conocer gente con gustos similares y donde aprendes mucho y en tema de coleccionismo ves piezas muy curiosas, yo lo recomiendo.

 

P: Regresemos a tu colección, ¿cuál es la pieza (o piezas) de las que estás más orgulloso?

R: En tema de documentos, destacaría un ascenso a coronel que recibió un comandante por sus meritos durante el segundo sitio de Zaragoza y también una concesión,  de la Orden de San Fernando, que data de las guerras de independecia de América. La otorgaron a un coronel de caballería en el Perú el 19 de Marzo de 1819, por abatir a la caballería enemiga que contaba con triples fuerzas. Este Coronel, como se dice en el documento, pese a que el enemigo triplicaba el número, efectuó a la cabeza de sus hombres, 3 cargas evitando así que la infantería realista fuese franqueada por la izquierda y a la vez puso en fuga al enemigo.

Y en tema de condecoraciones, pues estoy especialmente orgulloso de una cruz de San Fernando, de las guerras de Marruecos y que por cierto, aparece en el libro. Es una bonita pieza tipo joya y además la más alta distinción del ejército español, por lo tanto, es una pieza muy especial.

 

P: ¿Qué te gustaría conseguir que aún no tienes?

R: Bueno, ¡Hay muchas piezas que me gustaría tener! Pero, en tema de medallas, una Orden de María Cristina de 2º clase es una pieza que llevo años con intención de adquirir y en tema de documentos, me haría una tremenda ilusión una concesión de la Orden de San Fernando de la III Guerra Carlista, ya que es el único conflicto del S.XIX del que no tengo esa preciada concesión.

P: Al inicio de libro, das unos excelentes consejos a nuevos coleccionistas. ¿Cómo crees que está el mundo del coleccionismo militar en España? Ya sé que no se puede generalizar, pero ¿percibes cada vez hay más gente interesada en la historia y el coleccionismo militar o, por el contrario, se estigmatiza a todo lo militar como “facha” y algo anacrónico que, como dices en el libro “son trastos del abuelo que se irán a la basura”?

R: Como bien dices no se puede generalizar, personalmente desde mi experiencia, en la historia si hay gente interesada, y sobre todo en la del siglo XX. Las dos guerras mundiales y la guerra civil, son temas que ocupan un buen apartado en todas las librerías y hay un buen número de foros y blogs estupendos como este, donde la gente elabora muy buenos trabajos y tienen un buen número de seguidores. Además de  varias revistas sobre esa materia como ARES, SERGA, DespertaFerro, por lo tanto en la historia, a grandes rasgos, si hay gente interesada.

Digo a grandes rasgos, porque luego hay muchos temas, sobre todo y lamentablemente temática española como son las guerras carlistas y las guerras de independencia americana, que aún están en ´´ la oscuridad“.

Quizás lo que no hay es ese paso al coleccionismo. Muchas personas, por lo que veo en foros que les encanta la historia, lo que hacen es decorar sus bibliotecas con alguna maqueta y alguna bayoneta, alguna medalla o alguna insignia. Pero de ahí, a coleccionar un tema, aun cuesta, en primer lugar porque no hay una tradición y  porque el coleccionismo requiere constancia y estar muchas horas investigando, buscando piezas y lógicamente ahorrando.

Sinceramente, no todo el mundo está dispuesto a ello. Y máxime en contexto de crisis económica.

El tema de estigmatizar;  Si, quizás se puede decir que aún hay un cierto recelo y se debe a dos factores.

1º a un gran desconocimiento y desincentivo.

2º a la conducta de algunos sujetos.

Desconocimiento, porque  tal y como lo he escuchado en primera persona, la gente cree que las medallas por ejemplo, sólo están en los museos y el resto son reproducciones. Es cierto que hay falsificaciones, pero como en todo mercado en que los bienes son valorables económicamente. El mundo de las obras de arte tiene falsificaciones, el de los juguetes antiguos tiene falsificaciones, etc…

Además en España no se ha incentivado la curiosidad al público por la historia militar. En Estados Unidos, por ejemplo, hasta los años 90, los artículos USA de la II Guerra Mundial, (y esto me lo comento un coleccionista de cascos alemanes y americanos de la IIGM) no tenían mucho atractivo. Pero tras películas como ´´Salvar al soldado Rayan“ o ´´Hermanos de Sangre“,  los americanos se lanzaron como locos a repatriar artículos de sus militares y apreciar las medallas y los cascos de esas  unidades como la famosa 101 aerotransportada.

¿En España que hemos hecho? Unas películas, dónde el espectador sale pensando que en lugar de ejército ha habido un grupo de cómicos o bien disgustados y enfadados con el ejercito, con una sensación que había que encerrarlos a todos por criminales. ¿Quién va a coleccionar eso?

Por otra parte,  hay sujetos que han dado muy mala fama a la temática militar en general. He visto con cierto rubor programas en TV donde aparecía alguna feria/mercadillo,  en donde bueno, había quienes compraban artículos, sin tener ni idea en muchos casos para poco menos que  jugar luego a los soldaditos. Y por lo tanto se ha transmitido una sensación de que la militaría es para gente que le encantan las armas, que usan los artículos para reafirmar una ideología  y con una vocación militar frustrada.

Yo colecciono español y sobre S. XIX, y estoy contento porque no me han preguntado aún ¡¡si soy fernandino o isabelino!! Pero los que coleccionan División Azul, temática del III Reich o la URSS, a casi  todos ´´de broma“ les han preguntado los propios amigos o gente que ha visitado su casa, sobre sus ideas.

Lógicamente han tenido que explicar que no, que el coleccionismo no entiende de ideologías, que es historia materializada.

 

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