Cuadro sobre la batalla de Le Boulou

Cuadro sobre la batalla de Le Boulou.

Introducción

La expedición militar del Rosellón (1793-1794) supuso, el fracaso de todas las iniciativas llevadas a cabo por la política española, para frenar el impulso revolucionario en Francia. Desde un punto de vista militar, se constató la incapacidad de entender la nueva naturaleza bélica del conflicto, por parte de la monarquía española. El articulo, por lo tanto, tiene como objeto, analizar el fenómeno de la inacción estratégica española, durante las operaciones en suelo francés hasta la evacuación,  con  la derrota de Le Boulou, en abril de  1794. Inacción,  que tiene múltiples causas y cuya raíz se encuentra en la falta de visión del mando. Así como, de la propia estructura militar española para asimilar la nueva guerra revolucionaria. Incomprensión, por lo tanto de ideas y principios,  que propició la invasión de Cataluña, a partir de la primavera del año siguiente. Situación, que culminará con la paz de Basilea el 22 de julio de 1795.

 La crisis de 1793 y la situación militar francesa 

Si la revolución estalló en Francia el 14 de julio de 1789, ésta se radicalizó con la condena a muerte del rey Luis XVI, el 17 de febrero de 1793. Ese mismo mes, en plena  guerra, se produjo la deserción de Dumouriez, Héroe militar  y gran representante de los valores republicanos. Este terremoto político, golpeó al Comité dirigido por Dantón, que manifestó públicamente, a partir del 15 de abril, la incapacidad de dirigir el gobierno. En plena ola de desconfianza frente a los militares, Robespierre y Saint Just proclamaron la sedición. Movilizaron a 35 de las 43 secciones de Paris. Estas,  rodearon   la convención, forzando el arresto de  22 de los 43 diputados girondinos de la cámara. Siendo llevados a la guillotina. Solo unos pocos lograron escapar, llegando a Burdeos e iniciando la insurrección el 30 de mayo.  Como consecuencia de todo esto, y por presión popular, el Comité fue remodelado, el 18 de junio. Instaurándose el gobierno jacobino.

Grabado de la ejecución de Luis XVI( Helman, Duclos y Monet) Biblioteque National France

Grabado de la ejecución de Luis XVI( Helman, Duclos y Monet) Biblioteque National France.

La dictadura implantada por los girondinos, fue llevada hasta su extremo por los jacobinos. El estado, a partir de entonces empleará todos los resortes para controlar el poder. Llevando hasta sus límites la represión y el control político. El ejército fue el blanco principal por dos razones. Primero, porque los jacobinos temían, tras la experiencia de Dumouriez,  un ejercito fuerte y autónomo que no pudieran controlar. Además, era la única fuerza que podía oponerse a las secciones, lo que podría derribar  el gobierno de la Convención. Y en segundo lugar, porque como consecuencia de la inestabilidad política, parecía una opción más estable que el caótico gobierno popular. Situación, que podría atraer el apoyo de ciertos sectores, como los banqueros o exiliados. Lo que suponía, un peligro para las aspiraciones políticas jacobinas.

Como consecuencia, se impuso  la nacionalización, mediante la popularización  del ejército. Como forma de controlar los  posibles elementos” sospechosos”; tal como, declaró la Convención”que no haya distinción entre cuerpos de infantería, llamados de linea y guardias nacionales”. Mientras tanto, Francia cosechaba desastre militares. El 25 de Marzo, se produjo la Rendición deshonrosa  de Maguncia, y el 10 de julio las tropas austriacas toman Valenciannes. En plena ola de acusaciones y pánico, se produjo la purga de los altos mandos del ejército. Así el general Custine,  será detenido junto a Alejandro de Beuharnais, antiguo General del Ejército de Rhin. Siendo ambos guillotinados,  en septiembre.

En plena tormenta,  el 1 de agosto, Carnot, Comisario de Guerra, inicia la remodelación del nuevo ejército, en base a varios aspectos. El primero, la trasformación organizativa en pequeños cuerpos de ejército, organizados en demibrigadas ( o brigadas con dos batallones integrados de voluntarios y guardias nacionales ). Lo que suponía, por la alta deserción, especialmente de la Guardia Nacional, de batallones con efectivos pequeños.  Permitiendo, dado el bajo nivel de preparación de la oficialidad, controlar mejor las operaciones. Como consecuencia de esto, Francia dispuso, desde un punto de vista táctico,  de menos efectivos en  el campo de batalla. Lo cual  supuso desde el punto de vista estratégico, la movilización  de grandes masas, para compensar esta desigualdad. Esto facilitó la flexibilidad y adaptabilidad de los nuevos cuerpos. En segundo lugar, la trasformación táctica con la incorporación del sistema de  “un tercio, dos tercios”, o lo que es lo mismo, un tercio de los efectivos formado por batallones veteranos, generalmente regulares. Dos tercios, además  con formaciones noveles y guardias nacionales. Aspecto que potenciará, a raíz del reglamento de 1793, el ataque en “melee” en detrimento del empleo del fuego.  En tercer lugar, se fomentó la promoción de la nueva oficialidad, que a partir de 1792  procedía de las escuelas politécnicas creadas por el propio Carnot . Admitiéndose únicamente, por su preparación técnica y matemática, a los oficiales de artillería e ingenieros  anteriores a la revolución como Bonaparte. En cuarto lugar,  el aumento del control político del mismo, con la creación de comisarios políticos. De acuerdo a los decretos del 5, 15  de abril. En dónde,  se establece las competencias únicas, de los tribunales revolucionarios y la obligatoriedad de tener al menos, un comisario general por cuerpo militar. Reservándose el derecho a decidir, en cuestiones militares. En último lugar, la potenciación del espíritu nacional. Desarrollándose, una cultura revolucionaria, gracias a la integración social .Con la construcción de mitos nacionales. Dotará  al ejército, a pesar de su bajísimo nivel, de una extraordinaria resistencia y convicción, que le dará la victoria frente a sus enemigos, incluido España.

Lazare Carnot. Fundador de la Escuela Politécnica Francesa  y padre de la reforma militar de 1793

Lazare Carnot. Fundador de la Escuela Politécnica Francesa y  creador de la reforma militar de 1793.

La situación militar y política francesa, en el momento del ataque español, al Rosellón,  era desesperada por varios aspectos. En primer lugar, el país estaba dividido políticamente. La población, se encuentra enfrentada en facciones, que están a su vez alimentadas por rivalidades provinciales. A partir de junio de 1793, se desarrolló un gran movimiento federalista en el sur,  opuesto al poder jacobino de Paris; que se extenderá desde el Garona hasta el Ródano.  En junio, ciudades  como Burdeos o Marsella,  desafían al poder de Paris, con la creación de convenciones paralelas. Además, surge el levantamiento realista de la Vendeé. Iniciándose un movimiento, de fuerte apoyo popular, que supondrá la principal amenaza contra la Republica.  Por último, la entrada de las  potencias absolutistas, aglutinadas en torno a la primera coalición. Tras las derrotas iniciales, en 1792, la presión aliada se intensifica en la primavera de 1793. Obteniendo grandes éxitos. En junio, los austriacos toman Valenciannes y en agosto, los prusianos alcanzan Champagne. Sin embargo, las desavenencias políticas, impiden una unidad de acción clara, por el choque entre  dos  líneas de actuación. Por un lado, estaba la estrategia austriaca, más personal y visceral, por el apresamiento y ejecución de Mª Antonieta el 16 de octubre. Exigiendo la condena a muerte de toda la Convención, y la imposición de una paz” cartaginesa”, con importantes indemnizaciones territoriales. Por el otro lado, la pragmática, empleada por Gran Bretaña, tendente aprovechar la debilidad de su vecino, para aumentar su poder comercial.  Cuyo principal objetivo fue la destrucción de la flota francesa. Situación, que mediatiza y dividirá a todos los países, incluido España.

La invasión de Ricardos y la vacilante estrategia española.

Mientras, España se precipitaba a la guerra. La ejecución del rey, provocó una reacción muy airada, por parte de la monarquía aunque siempre quiso, a diferencia que otras potencias, llegar acuerdos con Francia. Pero, bien por oposición de la propia Convención, bien por la timorata política del ministro de la monarquía, el Conde de Aranda, las desavenencias aumentaron. La situación llegó a un punto sin retorno, cuando las negociaciones del secretario Ocariz, no tuvieron respuesta. Bien por el silencio del ministro Lebrum, bien por la negativa a ser recibido  por la Comisión Delegada de la Convención ,formada por los diputados Boissy, D´Anglais y Fouché . En pleno clima de reproches mutuos, por el creciente rearme español, el diputado jacobino Thirot, exacerbó a la asamblea cuando afirmo” Lejos de la influencia de los reyes”. Finalmente, España declaró la guerra a la Republica el 6 de marzo de 1793.

Pero la monarquía, a diferencia que sus adversarios republicanos, no encontró la unidad necesaria para este conflicto;  más aún,  no tenía objetivos claros, de cómo enfocarlo. Tres son las causas. En primer lugar, la vacilante política exterior por la presión de las camarillas de la corte, entre los probritanicos del partido de Aranda (Partido Aragonés) y los profranceses del partido de Godoy (Partido de la Reina). Situación que hará, que el monarca  fuese mucho más vulnerable a las influencias. Pero además, por el desconocimiento real de lo que ocurría en Francia, y la naturaleza misma del fenómeno político. Tal como comenta Godoy “Pocos de nosotros esperábamos que la revolución triunfase”. La falsa creencia, por parte de las Cancillerías , que era una revuelta popular más, hizo que la política española, rebajase sus expectativas estratégicas; aspecto que afectó a la iniciativa tomada.  Por último, la fracasada apuesta de Carlos IV por los exiliados, como forma de intentan restaurar la monarquía y el viejo orden. En este aspecto, no se entendió en primer lugar que, era imposible una vuelta atrás y en segundo lugar, se identificó mal a posibles aliados. Como consecuencia, se realizaron  operaciones militares estériles en Toulon y Cerdeña con el objeto de atraerse a los federalistas, en la creencia  de que eran moderados, cuando en realidad, eran  antiguos girondinos, tan radicales como los jacobinos. La huida  de los agentes, estratégicamente situados en la corte, por ser nobles, en 1792, junto al desconocimiento total de lo que ocurría dentro del País, acentuó esta visión errónea del conflicto.

General Antonio Ricardos Carrillo de Albornoz( Goya)

General Antonino Ricardos Carrillo de Albornoz( Goya) Walters Art Museum.

Por lo tanto, de forma precipitada, se preparó el ataque a Francia. Según lo establecido en Consejo de Guerra” se acordó la formación de tres ejercitos, dos de los cuales, uno en la frontera de Guipúzcoa y Navarra y otro en  Aragón serían defensivos. Mientras el tercero tomaría la ofensiva por el lado de Cataluña para invadir el Rosellon . Y ocupando avanzar luego al Languedoc”. Se eligió a Ricardos, natural de Barbastro, para dirigir, las fuerzas de invasión. Con un ejército mal preparado, tenía que superar en primer lugar, el obstáculo de la propia cadena pirenaica. Guarnecida por toda una serie de fortalezas, de las que cabe destacar Bellegarde. En segundo lugar, después, debía moverse con rapidez y cruzar el río Tech . Sorteando los altos que rodeaban la ciudad de Perpiñan. La invasión se inició el 17 de abril, con extraordinaria rapidez. Gracias al movimiento escalonado de columnas en la región de Cerdaña. En apenas seis días, se bloqueó la mayor parte de las fortalezas, incluido Bellegarde. Asegurando el campo de Le Boulou y el acceso del Coll del Portet desde Figueras. El ejército republicano, fue cogido totalmente desprevenido. Con apenas 6000 hombres,  distribuidos en las fortalezas, la unidad de acción política y militar francesa, estuvo a punto de sucumbir. El 19 de mayo, como consecuencia de la precipitada política del Comité Provincial, Dagoberto con 2000 guardias nacionales, fue puesto en fuga por 12.000 españoles en los campos de Mas Deu. Como consecuencia, se produjo la caída de la totalidad de las fortalezas. El 5 de agosto, se rinde  Prat- el Mollo  así como Font-les Bains. Bellegarde, por su parte resistirá hasta el 15 de agosto, momento en que tiene que abrir sus puertas.

Esta situación propicia, la crisis política y militar en la región. En un intento, por contener una coyuntura, aparentemente insalvable, serán nombrados, a instancias del  Comité de Salud Pública, primero Fleurs y después Barbatane. Ambos “sans coulottes”, y de lealtad probada, se muestran incapaces, de dirigir las operaciones. Pero, no evita el enfrentamiento con el Comité Provincial. Quién a su vez  través del comisario Fabre y con el apoyo del Club Jacobino provincial, nombran a Dagoberto, Como nuevo General en Jefe. Situación, que  divide a la región y al propio ejército. En dónde algunas unidades, como el 4ª batallón de la Guardia Nacional, se niega, el 4 de agosto, a luchar.

Maqueta de las fortificaciones de Perpiñan

Maqueta de las fortificaciones de Perpiñan

Entre tanto, Ricardos sin unos objetivos claros, continuó manteniendo sus posiciones. Realizando pequeñas batallas, sin resultados estratégicos generales. En septiembre, el mando francés, ofrece a Ricardos una nueva oportunidad para decidir la campaña. El día 5, se inicia un audaz operativo español, a través de la localidad de Salses, que culmina con la retirada precipitada del ejército francés, hacia la posición del Campo de la Unión. En plena ola de pánico, con gran parte de la población de Perpiñan huyendo, el general Dagoberto, decide presentar batalla en Truillas. Intenta sorprender al ejército español, a través de una maniobra combinada, con sus dos demibrigadas principales: Salses y Perpiñan. La precipitada orden del General Cayssanes, así como la precipitada retirada de los soldados de la Guardia Nacional , por el indiscriminado fuego de los regulares españoles, propició la retirada general del ejército francés. Ricardos, que esos días recibió los refuerzos del Conde de la Unión, así como, 6000 soldados portugueses, inició la  persecución, tomando la estratégica localidad de Peyrestortes. El éxito había sido total .Pero con un ejercito enemigo en franca huida y sin posibilidad de refuerzos, por el bloqueo federalista de los principales accesos del Ródano, Ricardos decide quedarse, en la falsa creencia de conseguir mas adhesiones y desequilibrar la balanza  contra la Convención. Perdiendo la oportunidad  única, para decidir la campaña.  Porque los federalistas fueron derrotados en Nimes, el 27 de julio, a lo que siguió la caída de Toulon(18 de septiembre) y Lyon( 9 de octubre). La ilusión se había acabado.

Dugommier y expulsión española del Rosellón

Por lo tanto, en 1794, España recogió el fruto de su apatía estratégica. La Convención, decidió a principios de año, reorganizar la estrategia general, en base a dos consideraciones globales. La primera, el progresivo repliegue aliado general, por los éxitos frente a los prusianos y austriacos en el norte. Lo que permitió realizar operaciones contra España. Entre los dias 6 y 8 de septiembre de 1793, los austriacos fueron derrotados  en Freyturg y Hoodchote. Mientras Kellerman , con el ejército de los Alpes conquistó Saboya. En el Rhin , Jourdan logra, el 16 de octubre, recuperar Maguncia. Situación que, junto a la disputa sobre Polonia, fuerza a Prusia a retirarse de la guerra. Pero también, en segundo lugar, por un reforzamiento del poder jacobino. Lo que permitió al Comité, tener más recursos, para actuar contra sus enemigos. En París, la tensión política, alcanzó cotas inimaginables, situación que se volvió contra los propios jacobinos. La ley de sospechosos, aprobada en diciembre del año anterior, facilitó la persecución y destrucción de la oposición política. Dentro de un clima, definido por Lacretelle como “pleno de ardor y constancia, con proyectos fanáticos y flexibles a las intrigas”, se eliminó entre enero y marzo a toda la oposición girondina. Guillotinándose a todos los altos dirigentes girondinos; incluidos Danton, Desmoullins y Tallien. En total, más de veinte diputados.

El peso girondino, en muchas secciones, así como las acusaciones de usurpación por parte de la Convención, forzaron al Comité a rebajar su estrategia. Ante las primeras acusaciones de arbitrariedad, por los nombramientos de Fleurs y Barbatane, en el Rosellón, el Comité decidió elegir a un mando, con un mayor perfil técnico que ideológico. Finalmente fue elegido Dugommier, el mejor general de la Republica, por aclamación .Paralelamente, Carnot, expuso ante el hemiciclo, el 2 de enero, la nueva estrategia de los Pirineos. Contemplando, por primera vez la ofensiva. Tres presupuestos establece Carnot para el éxito. En primer lugar, llevar la guerra a Cataluña y País Vasco. Para favorecer el abastecimiento sobre el terreno, del ejército. En segundo lugar, el traslado, lo más deprisa posible, de todo el tren de artillería. Especialmente, de asedio, contra las grandes fortalezas como, Fuenterrabia y Figueras. En ultimo lugar, la imposición de una disciplina de hierro, a través del principio de unidad de mando. Tanto en el propio ejercito como con las autoridades provinciales.

General Charles Françoise Dugommier( Rouillard)

General Charles Françoise Dugommier( Rouillard).

En España, por el contrario, se paso a la inacción total. Por un lado, tenía el estado fuertes problemas para continuar la guerra. Las arcas estaban casi vacías, y tal como expresaba Godoy “solo contaba con su dinero, ya que no tendría apoyos ni subsidios de otras potencias”.Por otra parte, el apoyo social a la guerra disminuía, apareciendo los primeros disturbios en Cataluña. Como consecuencia, la estructura logística española, se quebró en marzo. Con 30.000 hombres dispersos, al sur del rio Tech,  tenían que valerse por sus  propios recursos locales. Para terminar de complicar la situación Ricardos murió de pulmonía, el 13 de marzo. Siendo sustituido, gracias a las intrigas de O´Really y Godoy, por el mediocre Conde de la Unión

El rearme francés comenzó en enero. Inmediatamente, y siguiendo las instrucciones del Comité, se procedió a la depuración de todos los sospechosos. Bajo acusaciones de federalismo, Los nuevos comisarios Milhaud y Sobrany aplicaron las tácticas de terror ya ensayadas en Lyon y Toulon. En menos de  dos meses, se eliminó a la totalidad de la oficialidad del antiguo ejército del Rosellón, incluidos 5 generales; así como los posibles sospechosos civiles. Incluidos la totalidad del Comité provincial y los miembros del club jacobino local. Al mismo tiempo, se procedió a movilizar, a tres ejércitos para la campaña. Reuniéndose, 60.000 hombres a marchas forzadas. En menos de tres meses, se enviaron 10 demibrigadas , así como 7 regimientos de línea veteranos, a la región. En enero, el Comité decretó la “leve en masse” , de 300.000 hombres. Pero tal como indica Lehuger , solo se reclutaron 18.000 hombres. Así que, el ejército tuvo que incorporar muchos efectivos, en el camino. Fuerzas sin experiencia y faltos de entrenamiento, por lo que Dugommier, tuvo que recurrir, en vanguardia a regulares y veteranos. Con fuerzas muy igualadas, la principal baza francesa frente a los españoles fue su cuerpo de oficiales. Entre los cuales se encontraban algunos de los mejores talentos del ejército como Dessaix, Davout, Auguerau y Claussel y Bonaparte. Quien permaneció en Toulon organizando la logística de la artillería.

De esa manera, mientras la sangre aún corría en Perpiñan, Dugommier, inició el ataque a finales de abril, contra la línea del Tech. Siempre cerca de las operaciones, dirigió sus tres cuerpos contra los principales bastiones españoles. En el reducto Montesquieu y en  Ceret( 28 abril al 4 de mayo) capturó 13.000 hombres y 200 cañones. La rapidez de movimiento, sorprendió al Conde de la Unión que tuvo que abandonar Le Bouleu, dejando libre el Coll de Portet, al enemigo. La ruptura del frente, propició la caída y destrucción del ejército español en la Cerdaña. El 9 de julio, el general Perignon, derrota con sus vanguardias a 4000 soldados españoles e inicia el asedio de Bellegarde. Mientras las avanzadillas francesas penetran en Cataluña, destruyendo Ripoll( 12 de julio) , Camprodon y Besalú( 21 de julio).

Soldados de linea y oficial pertenecientes a las demibrigadas francesas

Soldados de linea y oficial pertenecientes a las demibrigadas francesas.

En este caos, y con solo las fuerzas de Mendieta y Amarillas,  La Unión intenta contener el avance enemigo. Pero es derrotado en San Lorenzo de Muga( 6 de agosto) , perdiendo 50.000 hombres. La rápida movilización de los cuerpos de Auguerau y Perignon, logra fijar al grueso del ejército español. Mientras las demibrigadas de Sauret, ponen en fuga a 15.000 españoles de refuerzo. Sin ejército, La Unión decide abandonar territorio francés. Lo que provoca la caída de la última plaza, Bellegarde el 17 de septiembre. Con la perdida de Bellegarde, la aventura española en el Rosellón había acabado.

Epilogo

La caída de Bellegarde, marca el final de la aventura española en el Rosellón. A partir de entonces, se inició toda una cadena de desastres  en Cataluña, que finalizaron con la Paz de Basilea el 22 de julio de  1795. Sin embargo, la expedición del Rosellón, fue algo más que el fracaso de una campaña. Fue, la constatación del fracaso y anquilosamiento de la filosofía de guerra española. La incomprensión total, por parte de los mandos, de los cambios militares que estaba produciendo la revolución. Tuvo graves consecuencias. Apatía, por la falta de entendimiento del verdadero valor de la iniciativa. Así, tal como indica Clausewitz” en todo enfrentamiento, la iniciativa es un recurso, tanto directo como indirecto, para generar oportunidades” Es decir, en el mando español, primero Ricardos y luego De la Unión, prefirieron desarrollar planteamientos estratégicos pasivos, con el objeto de obtener ganancias al mínimo riesgo posible. La República, con una mayor voluntad de victoria y una estrategia decidida, busco sus oportunidades y venció. Por desgracia, no aprendimos de nuestros errores. Solo, cuando el enemigo estaba a las puertas como mayo de 1808, prestamos más atención a estas lecciones. Pero para entonces….ya era demasiado tarde.

Bibliografía

GODOY, M(1828) Cuenta de mi vida por D. Manuel Godoy , Principe de la Paz, o sea Memoria Crítica y Apologetica para la Historia del reinado de D. Carlos IV de Borbon, Imprenta I.Sandra, Madrid.

CHUQUET, A, M (1905) Dugommier(1738-1794). Roger& Chernovitz Libraries, Paris. 

LACRATELLE, (1816) Precis Historique de la Revolution Française. Imprimiere de Didot Jeune, Paris.

LEUGER,P(1897) Histoire d´armeé française,Libraire Hachete, Paris.

MARTINEZ DE HERVAS, JOSÉ (1795) Elogio del Excelentísimo Señor Don Antonio Ricardos Carrillo Albornoz. Capitan General de los Reales Exercitos y del Principado de Cataluña, General en Xefe del ejército del Rosellón , Comendador de l Orden de Santiago : Gran Cruz de la Real y Distinguida Carlos III.Real Sociedad de Amigos del País. Imprenta I, Sancha , Madrid.

VVAA. Papel de la defensa de la retirada del Marqués de las Amarillas, el 20 de noviembre de 1794. Biblioteca Nacional.

VVAA(1793) Manuel Militaire ou Nouvelle Tactique.Biblioteque Nacional France.

VAA(1797) Campagne des françaises depuis 8 septembre .Repondant au 23 fructidor del aneé 2 de la Republique jusqu´a  2 ventose, aneé 5. Publiqué au floreal aux aneé 5 de la Republique. Biblioteque Nacional France.

VVAA(1794) Diario de Operaciones del Ejército del Rosellón, Biblioteca Nacional.

VVAA( 1795) Eloge Fúnebre de Dugommier, General en Chef de l´armeé des Pyennes Orientales pronocé par citoyen Antoine Esprit-Gibelin. Imprimiere Societé General.Biblioteque Nacional France.

Fuentes Documentales. 

Decreto sobre el sistema de operaciones para la campaña próxima, 14 pluvioso del año II( 2 de febrero de 1794) Biblioteque Nacional France

 

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