Etiquetas

, , , , , , , , , , , , ,

ESP MA1 01Iniciamos una serie sobre la prolífica relación de medallas de las campañas españolas en Marruecos, algunas de las cuales están entre las más populares entre los colecciones de condecoraciones.

Empezamos por la más antigua de todas, la Medalla de la Campaña de África de 1859-1860. No es objetivo de este post escribir sobre una guerra de la ya que hemos tratado en ocasiones pasadas.

Y si bien ocurre como en casi todas las guerras decimonónicas, que han pasado al olvido de gran parte de la población, en su tiempo fue una guerra importante. Por ejemplo, en Catalunya la Diputación de Barcelona (que por aquel entonces efectuaba las funciones similares a lo que vendría a ser la Generalitat, aunque con muchas menos competencias) fomentó la creación de un cuerpo de voluntarios a quienes costeó la mayor parte de los gastos, entre ellos el uniforme, el transporte y, finalmente, una medalla conmemorativa. También fue la Diputación quien contrató a Marià Fortuny para que pintara los cuadros de las más importantes batallas de la campaña (obras de las que ya dimos cuenta en un anterior post: https://historiayculturamilitar.wordpress.com/2013/06/17/exposicion-en-el-mnac-la-batalla-de-tetuan-fortuny/). Y tras la guerra, calles y plazas de Barcelona recibieron el nombre de los hechos más importantes de la contienda, así como de sus protagonistas: la plaza Tetuán sigue siendo una de las más importantes de la ciudad, pero también encontramos la calle Castillejos, Ros de Olano, Sugranyés o, como no, la Rambla Prim. Pero un hecho similar seguramente ocurrirá en cualquier otro punto de España.

La Batalla de Tetuán, de Marià Fortuny. En el MNAC.

La Batalla de Tetuán, de Marià Fortuny. En el MNAC.

Pero la medalla de la que vamos a hablar hoy es la entregada a los oficiales, suboficiales y tropa de toda España que participaron en la guerra por un espacio mínimo de un mes y, en el caso de los heridos, cualquier periodo de tiempo que hubieran estado participando en la campaña, según Real Decreto de 10 de mayo de 1860.

Ejemplar de la Gaceta de Madrid de fecha 10 de mayo de 1860 en el que se publica el Real Decreto en el que se notifica la creación de la medalla.

Ejemplar de la Gaceta de Madrid de fecha 10 de mayo de 1860 en el que se publica el Real Decreto en el que se notifica la creación de la medalla.

Si bien se trata de una medalla en una única clase, algunos oficiales se las hicieron acuñar en plata, cuando la inmensa mayoría son en metal plateado. Se trata de una medalla circular con cruz latina, de unos 34 milímetros de diámetro, con corona real. En el anverso, se aprecia el basto de la reina Isabel II (cuyo rostro difiere según el fabricante) y la inscripción “Campaña de África”.

Anverso de la Cruz de la Guerra de África de 1860.

Anverso de la Cruz de la Guerra de África de 1860.

En el reverso, se listan las acciones de combate más señaladas, a saber: Serrallo, Sierra-Bullones, Torre-Martín, Los Castillejos, Montenegrón y Asmir, Cabo Negfro, Keleli, Tetuán, Larache y Arcila, Samsa, Uad-Ras.

Reverso de la Cruz de la Guerra de África de 1860.

Reverso de la Cruz de la Guerra de África de 1860.

Por esta campaña, se concedieron otras dos condecoraciones: la Medalla de la Toma de Tetuán y la Medalla de Barcelona a los Voluntarios Catalanes, ambas muy difíciles de encontrar y de las que, como es habitual, corren algunas falsificaciones.

Esta es una buena condecoración para iniciar el coleccionismo de las medallas de campaña españolas. Es fácil de encontrar y su precio, entre 80 y 100 euros (si no es el modelo en plata, que entonces se triplica) no es disparatado para quien quiera tener un su casa un cachito de Historia.

 

Fuente:

PRIETO BARRIO, Antonio: “Compendio legislativo de las condecoraciones españolas. Recompensas de la Campaña de África”.

Anuncios