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PUERTO-SEGURO, UN SABLE LEGENDARIO

Hay personajes que son capaces de combinar virtudes que tradicionalmente parecen de muy difícil convivencia o que rara vez se dan en un mismo individuo. Esta característica, esta versatilidad podríamos decir, también se ha dado con frecuencia dentro del Ejército y la Armada.

Militares que además de soldados han sido historiadores e investigadores, ingenieros, médicos, juristas de gran predicamento, conservadores del inmenso patrimonio castrense, hasta si se nos permite la licencia, interesados de algún modo en la botánica y en la fauna como con toda probabilidad se dio entre algunos de los que acompañaron a Malaspina en sus expediciones científicas del XVIII a bordo de las famosas corbetas “Atrevida” y “Descubierta”.

Rescatamos en esta ocasión la historia de un aristócrata, militar de Caballería que respondía a este perfil tan particular, que fue capaz de crear un sable que surgía para cubrir carencias y dependencias manifiestas de las unidades de nuestro Ejército, dedicado “A sus compañeros de armas” y que le ha permitido permanecer en el recuerdo y dar nombre a un sable que todavía hoy es de obligada referencia.

Luis Carvajal fue capaz no solo de hacer de la necesidad virtud sino de coronar una aventura imaginamos llena de dificultades de todo tipo en un país especializado en alargar los procesos burocráticos. Algunos estudiosos destacan la influencia que esta pieza sufrió de otra anterior de manufactura francesa incluso de la polémica surgida con el teniente coronel Valdés en relación a los diseños de este pero lo que aquí realmente nos importa es más la peripecia vital, la iniciativa como tal independientemente de los detalles y registros de propiedad.

En 1907 nuestro personaje logra por fin su objetivo, de tal manera que su sable pasa a ser reglamentario de forma provisional. Años después ya en 1918 se confirma dicha condición de forma definitiva mediante -Real Decreto- reinando Alfonso XIII, del que fue amigo personal y que coincidiría con el final de “La Gran Guerra” que asolo Europa durante los cuatro años anteriores (1914-1918).  

Lo que nace inicialmente como un sable pensado solo para el arma de Caballería, a la que pertenecía nuestro personaje como decíamos, tendrá su equivalente en 1909 con “Una espada para oficiales de Infantería”.

Hemos ilustrado esta breve crónica con una foto, de no muy buena calidad sinceramente pero que nos sirve de referencia, en la que Luis Carvajal viste uniforme de su regimiento, probablemente una unidad a caballo de la Guardia Real.

Para saber más y profundizar, adjuntamos dos magníficos enlaces sobre este mismo tema:

http://www.catalogacionarmas.com/public/13-Pseguro1.pdf

http://www.catalogacionarmas.com/public/14-Pseguro2.pdf

Nota: Por ultimo quiero destacar que me une una profunda amistad con uno de sus descendientes directos, que conserva varias piezas originales así como algún documento y libro en relación con el mítico sable y al que agradezco la oportunidad que me ha brindado de poder fotografiar alguna pieza original de su tío abuelo. Fotos que una vez realizadas incorporaremos con toda seguridad a esta reseña por su indudable interés y valor. Gracias Pedro.

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