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ramon y cajal

CAPITAN MÉDICO SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL.

– Alrededor de 1874-1875.

– Autor desconocido.

– Colección del Museo del Ejército de Toledo.

La historia e incontables méritos de nuestro Premio Nobel en Fisiología o Medicina (1906) es sobradamente conocida y forma parte de los contenidos educativos de los Bachilleres desde hace décadas como figura destacadísima e irrepetible dentro de la investigación médica a nivel mundial, en concreto, como especialista de referencia incluso hoy en día dentro de la Histología, (disciplina que estudia los tejidos orgánicos).

Antes que todo esto ocurriera, y esta parte de su intrahistoria es la que reseñaremos aquí, Ramón y Cajal ingresó en el Ejército interviniendo en primera instancia en la Tercera Guerra Carlista (1872-1876) como médico militar con el grado de Teniente, dentro del “Regimiento Burgos Nº 36” acantonado en Lérida.

Hacia 1873, es destinado a Cuba, ya con el grado de Capitán, al implicar los destinos a ultramar el ascenso al empleo superior. Allí se libra la llamada “Guerra de los Diez Años”. 

Inicialmente, Ramon y Cajal se había sentido atraído, a pesar de la situación de conflicto en la isla, por el componente exótico y aventurero de su nuevo destino, al ser un ávido lector de novelas de aventuras de distintos autores franceses, que con una dosis de romanticismo muy de la época dibujaban paraísos no del todo reales.

Pronto, sin embargo, podrá comprobar la extrema dureza de lo que allí se dirimía y que la Manigua, lejos de ser un entorno acogedor, se convertiría en una trampa mortal para las tropas españolas asoladas por el paludismo.

Su padre, médico rural, le había conseguido una serie de cartas de recomendación en España que Ramón y Cajal no quiso utilizar siendo destinado finalmente a un destino realmente extremo y muy peligroso, la enfermería o botiquín de Vista Hermosa (provincia de Camaguey). En este inhóspito lugar, que muy bien podría ser el entorno que refleja el fondo del cuadro que aquí hemos rescatado, Ramón y Cajal atiende de forma ejemplar a los soldados enfermos de disentería y paludismo, así como de las heridas derivadas de los intensos combates con los insurgentes cubanos. Es tan intensa su implicación que contrae las mismas enfermedades que sus pacientes. Esta circunstancia, y la gravedad a la que llega su estado, hacen que en 1875 sea repatriado a España de forma urgente, arribando a Santander y trasladándose a continuación a Zaragoza.

-Para saber más de Ramón y Cajal, recomendamos estos magnificos links: 

http://www.pedrogarciabarreno.es/3.%20Libros/Ramon%20y%20Cajal.pdf

http://cvc.cervantes.es/ciencia/cajal/cajal_recuerdos/recuerdos/infancia_22.htm

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