Reseña bibliográfica: Las recompensas de los ejércitos de África (1860-1936)

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Me hace una tremenda ilusión hablar del libro que vamos a presentar hoy: Las recompensas de los ejércitos de África (1860-1936), de Antonio Rodríguez, por tres razones principales: en primer lugar, porque se trata de un libro sobre condecoraciones españolas; en segundo lugar, porque está centrado en las campañas de África; y en tercer lugar, porque está escrito por Antonio Rodríguez, un buen amigo de este blog, coleccionista de un gusto exquisito e indiscutible experto de la materia que trata.

En él podréis ver, con todo lujo de detalles, las órdenes y condecoraciones otorgadas durante las guerras de África desde la campaña de 1860 hasta las de la época franquista, tanto las medallas de campaña (Medalla de África de 1860, Medalla del Rif, Medalla de Melilla, Medalla de Marruecos) hasta las de mérito, como la Orden del Mérito Militar, la Orden de María Cristina, la medalla de María Isabel Luisa y, como no, la Orden de San Fernando. Podréis observar sus principales variantes y fabricantes, con todo lujo de detalles y fotografías en color.

Me gustaría destacar dos aspectos del libro, por un lado el apartado dedicado a los fabricantes, que incluye su historial comercial. Y el otro aspecto, y diría que desde un punto de vista del coleccionismo, me parece mucho más interesante, es la gran cantidad (y calidad) de documentos que aporta, en especial, de concesiones. En general, las concesiones, han sido la cenicienta del coleccionismo. Siendo mucho más escasos y, en ocasiones, ofreciendo más detalles sobre una acción militar concreta o un hecho histórico remarcable, muy probablemente no gozan de la importancia que deberían tener. Esta obra las coloca en el lugar destacado que merecen.

En definitiva, las guerras de África, tanto por su duración como por la inmensa cantidad de hechos heroicos y por las biografías de los propios militares que participaron en ellas, como por la influencia que han tenido posteriormente en nuestro país, sufren un déficit de publicaciones que esta obra de Antonio Rodríguez viene a paliar, al menos en su vertiente de militaría y coleccionismo.

Os animo a que la compréis y leáis. Pero ojo, en el mundo editorial, corren tiempos muy duros y el tiraje ha tenido que ser obligadamente justo, ya que el riesgo en este tipo de publicaciones es desgraciadamente demasiado alto. Por ello, os recomiendo que lo hagáis pronto antes de que se agote. Vale mucho la pena.

 

 

Tamaño: DinA4, fotografías en color, 189 páginas.

Precio: 39€

Lo podéis adquirir en:

http://www.todocoleccion.net/militaria-medallas/las-recompensas-ejercitos-africa-1860-1936~x84673564

 

El detective de las medallas

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Todas las formas de coleccionismo me parecen igual de válidas y legítimas. Cada uno colecciona lo que quiere y como lo quiere. En el caso de las medallas, algunos coleccionan para la mera posesión y hasta habrá algún despistado que lo haga como inversión. En mi caso, por ejemplo, no solo conservo medallas, sino que en todas y cada una de ellas intento rescatar una parte de la historia y, cuando me es posible, de su historia. Los que habéis leído mis textos sobre las medallas británicas, sabéis que me gusta bucear e investigar en las historias de los hombres que las consiguieron, al estar sus nombres grabados en las propias medallas. Incluso, en una ocasión llegué a contactar con Peter, el descendiente de uno de ellos, a quien entregué las medallas de su antepasado, ya que considero que es dónde aquellas medallas debían estar.

El Corazón Púrpura es una de las más carismáticas condecoraciones estadounidenses.

El Corazón Púrpura es una de las más carismáticas condecoraciones estadounidenses.

Pues precisamente Peter me ha enviado un artículo de la BBC sobre un hombre que se dedica a devolver las medallas por sistema. Esta es su historia. Merece la pena que la conozcamos.

El protagonista de esta historia es el comandante Zachariah Fike, del ejército de los Estados Unidos. Tras una primera estancia en Afganistán, decidió empezar a coleccionar militaría. En la Navidad de 2009, su madre le regaló un Corazón Púrpura (1). Esta condecoración tiene realmente valor cuando el dorso va grabado el nombre de quien la recibió (lo cual no ocurre siempre), ya que es la manera de saber que realmente la recibió un soldado e incluso es posible saber en qué acción fue herido o muerto. La medalla que recibió Fike indicaba que la había recibido un tal Corrado A.G. Piccoli. “Cuando lo vi, supe que no me pertenecía”, dice Fike. “Simboliza a un individuo que ha derramado su sangre o su vida por una causa, por su país, que no debería estar en la colección personal de alguien, sino con esa familia o en un lugar de honor”. Fike empezó a bucear en los archivos del ejército y descubrió que Piccoli murió en combate en Francia el 7 de octubre de 1944. Sus pesquisas se vieron interrumpidas por un nuevo servicio en Afganistán (donde el comandante consiguió su propio Corazón Púrpura), tras el cual las reanudó, consiguiendo contactar con sus hermanas. Tras una cierta desconfianza inicial, recibieron a Fike, quien les entregó la medalla. Los Piccoli lo celebraron con una gran fiesta familiar. La recuperación del Corazón Púrpura pasó de ser una pequeña noticia de ámbito local a difundirse por todo el país. Para su sorpresa, Fike empezó a recibir llamadas de todos los rincones de Estados Unidos ofreciéndole medallas que habían sido encontradas en desvanes o cajones. Incluso muchas que se concedieron después de la II Guerra Mundial y que fue imposible localizar a sus receptores.

Su labor le cuesta ingente cantidad de horas de investigación y viajes.

Su labor le cuesta ingente cantidad de horas de investigación y viajes.

Lejos de amilanarse, Fike decidió fundar Purple Hearts Reunited, una ONG que se dedica a recuperar medallas para intentar entregarlas a sus legítimos dueños o, si ello no es posible, a sus descendientes. No solo se centran en Corazones Púrpura, sino en otras medallas marcadas e, incluso, en chapas identificativas.

Las devoluciones de las medallas en ocasiones se convierten en un verdadero espectáculo.

Las devoluciones de las medallas en ocasiones se convierten en un verdadero espectáculo.

Desde entonces, Fike ya ha conseguido devolver más de 300 condecoraciones a sus dueños y su ONG cuenta con docenas de voluntarios. Este año, además, ha sido nombrado Soldado del Año por la revista Military Times. Además, su organización ha adquirido, sólo en 2016, 125 medallas en tiendas o subastas internacionales, para su estudio y devolución.

Las historias que resultan de las devoluciones son muy emotivas. Me conmovió especialmente la de uno de los soldados de liberó el Campo de Concentración de Dachau que el día en el que le devolvieron su Corazón Púrpura se personaron dos prisioneros supervivientes del campo que él había ayudado a liberar.

Devolución de una de las medallas, en una reunión más familiar que la anterior.

Devolución de una de las medallas, en una reunión más familiar que la anterior.

Pero su actividad no está exenta de polémica. Y ésta viene por parte de los coleccionistas de medallas estadounidenses, ya que Fike está trabajando en un proyecto de ley que se llamará Private Corrado Piccoli Purple Heart Preservation Act, mediante la cual nadie podrá lucrarse con la venta de las medallas. Es decir, que alguien podía comprar un Corazón Púrpura marcado por unos $100, pero si descubría que el militar había sido muerto o herido en Iwo Jima o en el Día D, lo podría vender por más de $500. Mediante esta ley, el lucro quedaría prohibido. Fike se ha enfrentado con los coleccionistas, “es deplorable obtener un beneficio de cualquiera que sacrifique su vida por su país”, ha argumentado. “Estamos conservando la historia”, concluye, “al contar sus historias”. En España, al estar la inmensa mayoría de nuestras medallas sin marcar, no tenemos este problema. En cualquier caso, ¿qué pensáis de este asunto?

 

Web de la ONG de Fike: https://purpleheartsreunited.org/

Noticia de la BBC: http://www.bbc.co.uk/news/resources/idt-5c1940d8-5f8f-4fd4-ac12-e216184a9a72

 

Nota:

(1) Desde 1917, el Corazón Púrpura es la medalla que se otorga a los muertos o heridos en combate. Los militares que lo han recibido en más ocasiones han sido los sargentos Irwin “Ray” Fraser y Albert L. Ireland, ambos en nueve ocasiones. Se han otorgado casi dos millones de Corazones Púrpura, entre los que han conseguido esta condecoración están John Fitzgerald Kennedy; el actual Secretario de Estado, John Kerry (en tres ocasiones); los actores Lee Marvin y Charles Bronson; o el director de cine Oliver Stone, entre otros muchos. Esta condecoración correspondería con nuestra Sufrimientos por la Patria.

 

“En el mérito está la virutd”. Exposición sobre la Real y Distinguida Orden de Carlos III

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“VIRTUTI ET MERITO”

Magnifico retrato de Carlos III por Rafael Mengs, nunca expuesto antes en España, y presente en otra exposición, tituladao “Majestad y Ornato en los escenarios del Rey Ilustrado”

Retrato presente en otra exposición sobre Carlos III (“Majestad y Ornato”), que es posible ver por primera vez en España en el Palacio Real de Madrid. Rafael Mengs (1765)

Os adjuntamos el enlace:

http://www.patrimonionacional.es/carlosiii/

Se ha celebrado en Madrid recientemente, en concreto en la prestigiosa Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (Museo Casa de la Moneda), una muy interesante exposición sobre la gran Orden del Rey Ilustrado, coincidiendo con el 300 aniversario de su nacimiento.

Se trata, desde su creación, de la más alta distinción civil de España, y como consecuencia de ello la nómina de condecorados se nutre de los perfiles más destacados y selectivos en todos los ordenes imaginables. En un principio, hasta Isabel II, el criterio fue otro. Tenemos que retrotraernos al menos hasta hace casi 250 años.

En 1771 se crea la Orden, estando en su génesis reservada al entorno más cercano, encumbrado y de confianza del monarca. Fundamentalmente a reyes de otras dinastías, a la alta nobleza nacional e internacional, a los príncipes de la iglesia y a los altos mandos del Ejército y la Armada. De algún modo se trataba de una Orden de Caballería equiparable a la Jarretera británica, la del Santo Espíritu francesa o la napolitana de San Genaro, por poner solo tres ejemplos destacados y que comparten su carácter elitista y de regio patrocinio.

Collar de la Orden de Carlos III.

Collar de la Orden de Carlos III.

Carlos III fue un Rey enciclopédico en el sentido más literal de la palabra. Entendió su reinado, con sus claroscuros, como una gran oportunidad de modernización de España, de proyección y de mejora en todos los ámbitos de la cosa pública, de la ordenación del territorio y sus estructuras, del fomento de las artes, etc. Una necesaria y urgente adecuación al compás de otras potencias de la época que estaban varios escalones por delante de nosotros. Los problemas internos, las carencias y lagunas de todo tipo, sumadas a lo que implicaba el vasto imperio americano y de otros territorios de ultramar, demandaban un Rey con el suficiente criterio y experiencia para manejar tan compleja situación.

EL ANTECEDENTE. EL REINADO DE NAPOLES.

Carlos III, nace en el antiguo Alcázar de Madrid, antecedente del posterior, afrancesado y espectacular Palacio de Oriente, en 1716. Hijo del primer Rey de la dinastía de los Borbones en España, Felipe V y de Isabel de Farnesio.

El entonces Infante don Carlos debería jugar posteriormente un papel protagonista en la estrategia de recuperación de la presencia e influencia hispana en algunos territorios de Italia vinculados a la Corona. Hablamos de los Ducados farnesios de Parma y La Toscana, y sobre todo de los Reinos de Sicilia y Nápoles. En 1738 contrae matrimonio con María Amalia de Sajonia, hija del Rey de Polonia entre otras dignidades.

Repostero del escudo real.

Repostero del escudo real.

Durante 25 años, un periodo lo suficientemente extenso como para conferirle una gran experiencia en todos los ordenes, fue Rey de Nápoles.

Carlos III fue un gran aficionado a las artes y a la historia. De esa inclinación, que rozaba la devoción, y que continuaría posteriormente en su reinado hispano, cabe destacar las primeras excavaciones arqueológicas en Pompeya y Herculano, el mecenazgo de todo tipo de artistas de primera línea, ingentes actuaciones urbanísticas y de obra pública, y las construcciones por ejemplo del Palacio de la Ópera de San Carlos y de los suntuosos Palacios de Caserta y Capodimonte.

En paralelo a esta labor, y dada su inclinación y fascinación por el ceremonial palatino y por las Órdenes de Caballería, crea en 1738 la Real Orden de San Genaro. Podemos hablar sin ninguna duda del antecedente directo de nuestra protagonista. Hay además una gran similitud entre ambas, tanto de diseño, Lises idénticos en los ángulos, como conceptual, al estar bajo la advocación una de un Santo y la otra de la Inmaculada, y en definitiva premiar biografías excepcionales, en aquella época, por condición, rango y aprecio del Rey.

LA CONSECUENCIA. EL REINADO EN ESPAÑA.

Ya estamos en 1759. Carlos III inicia su reinado en España con el claro objetivo, como decimos antes, de modernizar todas las estructuras del Estado, bajo los dictámenes de lo que se vino en llamar el despotismo ilustrado. “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”.

Las llamadas Reformas Carolinas abarcaron cambios muy significativos en todo lo tocante a los asuntos políticos, económicos, educativos, artísticos, urbanísticos y militares. Se crean varias de las Reales Academias, Las Reales Ordenanzas Militares, vigentes hasta hace no muchos años (1978), Sociedades Económicas y Comerciales, las Reales Fabricas y Manufacturas Reales, (la mítica porcelana del Buen Retiro, cuya fábrica fue bombardeada con toda la intención durante la invasión francesa de Madrid para preservar la producción de Limoges), la de Cristal de La Granja, la Real Fabrica de Tapices, etc. Sin olvidar el inicialmente Gabinete de Historia Natural, ocupado actualmente por el Museo Nacional de El Prado.

Expediciones científicas, como las botánicas de Celestino Mutis o la muy celebre de Alejandro Malaspina, de carácter científico y de algún modo también político y militar. Acabo esta extensa nomina de logros, mencionando la creación de la Real Hacienda, la Casa de la Moneda, el Banco Nacional de San Carlos, germen del posterior Banco de España, e incluso la Lotería Real…

No podemos olvidar tampoco su decisivo papel en el apoyo y cobertura militar a los insurrectos norteamericanos frente a los británicos, cuyo mérito ha sido reconocido recientemente por el Gobierno de EE.UU. en la figura de Bernardo de Gálvez, artífice principal de la independencia americana y cuyo retrato figura ya en El Capitolio. (Ver post presente en este Blog sobre la figura de Gálvez)

LA ORDEN DE CARLOS III-EL NUEVO REGIMEN PREMIAL Y LOS SIMBOLOS DEL REINO.

Gran Placa y Cruz que perteneció al teniente coronel Laurenao Sanz y Soto (1793-1868)

Gran Placa y Cruz que perteneció al teniente coronel Laurenao Sanz y Soto (1793-1868)

Como he tratado de destacar, el Rey, que también recibió el titulo de “Mejor Alcalde de Madrid” por el embellecimiento y modernización de la ciudad, también acometió reformas y adecuaciones dentro de la simbología de la Monarquía. En 1760 se adoptan nuevos elementos para el escudo, se crea la Marcha Real, que desde entonces será ya el himno de España, y en 1785, mediante concurso para diferenciar y evitar percances en la identificación de los navíos por la similitud con otros pabellones blancos, como los ingleses o franceses por ejemplo, se adopta oficialmente, en un principio solo para la Armada y posteriormente para el resto de unidades terrestres, la bandera roja y gualda.

En este contexto, surge en 1771 la “Real y Distinguida Orden Española”, como se llamo en un primer momento, para premiar los muy destacados servicios en beneficio de la Corona y del propio Rey. El motivo concreto que provoca dicha promulgación, además de ser un objetivo que ya debía rondar los planes y nuevos reconocimientos premiales de C-III, coincide con el nacimiento de su nieto Carlos Clemente de Borbón, hijo de los Príncipes de Asturias, que llevaban muchos años persiguiendo un continuador de la línea dinástica. Posteriormente el infortunado Infante falleció con tan solo tres años. En agradecimiento por ese nacimiento se crea la Orden y se vincula a La Inmaculada como patrona, incorporándose su imagen en una de las caras del escusón central.

El Rey se convierte desde ese momento, y así seguirá ocurriendo hasta nuestros días con cada descendiente posterior, en Gran Maestre. Los colores azul y blanco de las bandas, son los distintivos de los colores Marianos, que ya en época posterior con Carlos IV, tendrán en el Manto Capitular azul y estrellado su elemento más espectacular. Dicho manto se utilizaba exclusivamente en los solemnes Capítulos de la Orden dos veces al año. Una en la capilla del Palacio Real y la otra en el Convento de San Gil, ambos en Madrid.

Manto capitular.

Manto capitular.

La exposición con un gran cantidad de magníficos retratos, objetos, concesiones y piezas destacadas, algunas de personajes muy conocidos y de magnifica factura (la de Gravina, Placa gran cruz, es la más antigua que actualmente se conserva y pertenece a los ingentes fondos del Museo Naval de Madrid), ha resultado una magnifica oportunidad para ratificar la importancia y preeminencia de esta prestigiosa y muy antigua condecoración.

Una Orden del Mérito Militar de leyenda

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Cuando un relato tiene una parte de realidad y otra parte que se pierde en la nebulosa de la historia, estamos hablando de una leyenda. Y este es el caso de la medalla de la que vamos a hablar hoy: la Orden del Mérito del Reino de Sedang. Una historia que parece que sea un remake vietnamita del cuento El hombre que pudo reinar, de Kipling (1)

la-mevaEn las Tierras Altas Centrales de Vietnam, sita la provincia de Kon Tum, esta región fue el centro del efímero Reino de Sedang (1888-1890), del que apenas quedan testimonios. A finales del siglo XIX, en plena época colonial, las potencias europeas rebañaban los mapas del mundo a la búsqueda de territorios en los que comerciar o, simplemente, esquilmar. Desde mediados de aquel siglo, los franceses dominaban la mayor parte de Indochina. Pero si bien, oficialmente controlaban grandes porciones del territorio, en realidad la ocupación no solía pasar de las zonas costeras o de territorios que tuvieran una especial relevancia para la economía de la metrópolis (como las minas). Es por ello, que quedaban grandes partes del territorio inexploradas. Es por ello que, en consecuencia, aparecieron multitud de aventureros dispuestos a jugarse la vida a cambio de enriquecerse a mayor gloria de su madre Patria.

El territorio del Reino de Sedang.

El territorio del Reino de Sedang.

Es en este contexto que, en 1888, aparece nuestro protagonista: Charles-Marie David de Mayréna. Nació en Toulon, Francia, en 1842. Procedía de una familia judía de origen español establecida en Francia tras la expulsión de 1492. Su abuelo fue un bonapartista con importantes cargos públicos, mientras que su padre, militar, falleció joven. Siguiendo los pasos de su progenitor, Mayréna se enroló al ejército francés, luchando en la guerra franco-prusiana y, más adelante, en Indochina. Fue condecorado con la Legión de Honor por su valor en el campo de batalla. Pero unos años después, regresa a su país natal, estableciéndose en París como trabajador de banca. En 1869, contrae matrimonio Maria Ayron, con quien tiene dos hijos, Albert y Marie-Louise. Pero la rutinaria vida parisina no está hecha para Mayréna, así que el 1883 abandona a su familia (al parecer, hay un desfalco de dinero por en medio) y huye a Holanda y de allí salta a Java, en ese momento bajo dominación colonial holandesa. Pero una vez más, debe huir, por un caso de estafa, y regresa a Francia. Allí, ayuda a organizar una expedición al puerto de Aceh, en la costa este de la India. En 1885, se establece en Indochina, donde trabaja ocasionalmente como periodista, compra una plantación y se casa con una joven nativa, Le Thin Ben, a la que cambió el nombre por el de Ahnaia. Como no se puede divorciar de su esposa francesa, Mayréna, hombre de recursos, se convierte al Islam, para así poder practicar (algunos dirían, disfrutar de) la poligamia. Poco después, toma contacto con la Société des Missions Étrangères de Paris (Sociedad de las Misiones Extranjeras de París), una asociación misionera francesa que se dedica a evangelizar el mundo desde finales del siglo XVII. Por los misioneros, se entera que existe una región que se ha quedado en tierra de nadie, a medio camino del reino de Annam (recientemente colonizado por Francia) y del de Birmania (recientemente colonizada por la Gran Bretaña), siendo un territorio que podría ser muy rico en minerales y fácil de conquistar. Además, es una región que podría conectar la costa con el río Mekong, en una época en la que los ríos eran autopistas para el comercio y el caudaloso Mekong, era una autopista de ocho carriles. El territorio en cuestión es la región de Kon Tum, conocida como el país de los Mois (salvajes en vietnamita, por lo irreductibles de sus habitantes).

marieiLa fórmula gala del colonialismo se ha mostrado siempre exitosa. Y las autoridades deciden ponerla en práctica una vez más: los misioneros actúan como avanzadilla, llegan con estampitas, nuevas técnicas de cultivo y medicamentos, no consiguen muchas conversiones, pero sí suelen conseguir que los nativos vean a los hombres blancos con buenos ojos. El segundo paso, son los exploradores, su función es la de trazar mapas y descubrir que se puede sustraer de la zona. El último paso, es la Administración colonial, que llega con su ejército y sus funcionarios.

El Gobernador General de Indochina, Ernest Constans Klobukowski, y el vicario apostólico de Qui Nhon (perteneciente a la Diocésis de la Conchichina Oriental), Désiré-François-Xavier Van Camelbeke, saben que tienen a su hombre para explorar el territorio: Charles-Marie David de Mayréna.

En abril de 1888, Mayréna encabeza una expedición, llevándose como ayudante a su amigo Alphonse Mercurol, antiguo croupier, y al jesuita Jean-Baptiste Guerlach. Al cabo de unos días, llega al poblado de Bana, anteriormente reblandecido por los misioneros. Pero los baneses están enfurecidos: sus vecinos de Rangaos son más poderosos que ellos. Están en guerra y piden ayuda a Mayréna para derrotarlos. Los fusiles franceses hacen que el encuentro sea más una escaramuza que una batalla: la victoria es apabullante. La fama de Mayréna corre como la pólvora en la región. Éste se viene arriba y en junio de 1888 promueve una confederación de las 42 poblaciones locales, creando la Confederación Mois. Pero al escogerlo a él como a líder, en 1 de julio de 1888, Mayréna se auto-proclama Marie I rey de Sedang. Acto seguido, decreta su divorcio con la esposa parisina y proclama a Ahnaia como reina y a sus hijos Albert y Marie Louise, príncipes del reino. El pueblo de Kong Gung (hoy en día, Dak) es nombrado la capital, bautizándola como Pelei Agna (la Gran Ciudad). Dota a la confederación de una constitución y entre el torrente de leyes que decreta se encuentra el de la libertad religiosa (aunque la religión oficial es el catolicismo), diseña una bandera y crea tres condecoraciones:

– la Orden de Marie I, por servicios al Rey

– la Orden del Mérito de Sedang, por servicios al reino

– la Orden de Santa Margarita, al valor militar.

También diseña sellos, que se han convertido en valiosísimos tesoros filatélicos. Finalmente, envía a Mercurol, con credenciales diplomáticas, para que su reino sea reconocido por el Gobernador General de Indochina, cosa que aquél rechaza de plano (2). Al contrario, moviliza a nuevos misioneros para proclamar la República de Bana, vecina del Reino de Sedang. Entonces, Mayréna contacta con Mademoiselle Dalberg, sueca y a la sazón agente prusiana en el territorio. En principio, no muestra interés en ayudarlo, pero se une a su corte, junto con su hermano, un hombre de una pésima reputación. Sospecho, y es una opinión personal, que éstos tenían más de oportunistas que de agentes prusianos. Poco después Ahnaia fallece de malaria o tuberculosis, según las fuentes.

Uno de los legendarios sellos de Sedang.

Uno de los legendarios sellos de Sedang.

La situación en su reino se deteriora a marchas forzadas. Estalla una epidemia de viruela, los siempre belicosos djarais se rebelan y esta vez no los puede sofocar e importantes jefes tribales empiezan a conspirar contra el pendenciero Mercurol, convertido en un pequeño tirano, para cocinarlo, según la receta tradicional local.

A principios de 1889, Mayréna, Mercurol y los hermanos Dalberg se trasladan a Hong Kong para pedir la protección de las autoridades británicas, que les responden con indiferencia. También intentan conseguir un préstamo para poder vestir y armar a su ejército embrionario. Al fracasar, Mayréna y Mercurol deciden regresar a Europa. Pero no todo son malas noticias, en Hong Kong, Mayréna conoce a una joven francesa, Julie Lyeute, que la convertirá en su tercera esposa.

En París, Marie I se convierte en una pequeña celebridad. Se hospeda en el lujoso Grand Hotel, asiste a todo tipo de eventos y fiestas de la alta sociedad. Sus deliciosas anécdotas hacen las delicias de la alta sociedad. Incluso consigue un pequeño grupo de simpatizantes. Un bodeguero elaborará un champán con el nombre de Royal Sedang 1888 (3). El industrial M. Leon decide ayudarlo y Marie I le nombra duque y lo condecora. Y es aquí donde, Michael Autengruber, un importante historiador alemán experto en condecoraciones, afirma que Marie I se puso en contacto con un fabricante de medallas español, que viviría en París con la exigua corte de Isabel II (4). Siguiendo la hipótesis de Autengruber, continuo suponiendo que de Mayréna no tiene ni tiempo ni dinero para diseñar sus condecoraciones. En cambio, el fabricante español tiene un stock de las suyas, así que deben acordar cambiar los tapones centrales de los modelos españoles, naciendo, de este modo, las condecoraciones del reino de Sedang:

– la Orden del Mérito Militar, se convierte en la Orden de Marie I

– la Orden de Isabel la Católica, la Orden del Mérito de Sedang

– la Cruz de María Ysabel Luisa, en la Orden de Santa Margarita

Orden del Mérito de Sedang.

Orden del Mérito de Sedang.

Marie I entrega condecoraciones a sus acólitos, escasísimos, todo hay que decirlo. Tras semanas en París, con resultados casi nulos, su situación financiera empieza a ser delicada. Ninguna autoridad lo recibe, a pesar de sus reiteradas peticiones.

Al no encontrar el apoyo deseado y, tras una peripecia londinense, decide irse a Bélgica. Cuando llega a Bruselas, se entera que su reino ha sido definitivamente absorbido por el Reino de Annam, que está bajo protectorado francés.

En Bélgica, el éxito en la colonización del Congo, ha creado el caldo de cultivo adecuado para que aventureros como Mayréna tengan a quien les escuche. Monseiur Somsy accede a financiarle su aventura bélica, a cambio de derechos en minas. Somsy, además, recibe un título nobiliario de Sedang y una condecoración. Mayréna, de nuevo en racha, aprovecha para abandonar a su tercera esposa y casarse con la cuarta.

Orden de Santa Margarita.

Orden de Santa Margarita.

A finales de 1889, consigue cargar un barco de armas y poner proa a Sedang: se dispone a recuperar su reino por la fuerza de las armas. Pero Mayréna ha sido declarado enemigo de Francia y tiene la entrada bloqueada a todos los puertos de Indochina. Finalmente, cuando trata de entrar su cargamento por Singapur, las autoridades locales le requisan el barco por tráfico de armas. Antes de ser detenido, Mayréna consigue escabullirse y llegar, con un par de súbditos europeos a Siribua Pulau, una minúscula isla frente a la costa de Malasia. Pero no lo suficientemente pequeña como para no encontrar a la mujer que se convertirá en su quinta esposa. Mientras tanto, diversos diarios belgas anuncian que Mayréna, encabezando un ejército de mercenarios chinos ha recuperado su reino (5). Pero nada más lejos de la realidad, en mayo de 1890 la magra corte se traslada a la isla de Tioman, donde viven en la más absoluta de las pobrezas, hasta que el 11 de noviembre de 1890, Marie I fallece en extrañas circunstancias. Algunos de sus últimos acólitos afirmaron que murió por la mordedura de una serpiente; otros que fue asesinado a balazos; otros que se suicidó. Hasta hubo quien sospechó que no había fallecido, sino que se había escabullido al continente para reorganizar su ejército y recuperar su reino. En cualquier caso, Marie I no decretó quien sería su sucesor, ni quien se debería encargar de recuperar su efímero reino que, una vez terminó su historia, empezó con su leyenda.

Bandera del efímero Reino de Sedang.

Bandera del efímero Reino de Sedang.

Epílogo:

En 1995, en Montreal, el coronel retirado del ejército canadiense, Derwin J.K.W. Mak, fundó la Asamblea para la Restitución de la Nobleza de Sedang y se auto-proclamó Príncipe Regente y Duque de Sedang. Entre otras actividades, reparte títulos nobiliarios del antiguo reino (a precios razonables).

Un historiador francés y un genealogista belga localizaron a los descendientes de Mayréna en Tolouse. No quieren saber nada del asunto.

En 2007, el embalse hidroeléctrico de Plei Krong engulló gran parte del antiguo Reino de Sedang.

 

 

Notas:

(1) Esta obra se basaba en las aventuras de Josiah Harlan en Afganistán, que sigue un patrón muy similar al de nuestro personaje. En cualquier caso, hubo otros muchos aventureros occidentales que consiguieron ser amos de efímeros reinos o que murieron en el intento. Otros famosos casos son el de James Brooke el rajá blanco de Borneo; Orélie-Antoine de Tounens, fundador del Reino de Araucania y Patagonia; o Antoine-Amedee-Marie-Vicent-Amat Manca de Valombrosa (1858-1896), marqués de Morés, que tras varios intentos infructuosos, murió en manos de tuaregs. Por cierto, éste último se topó con Mayréna en Hong Kong y hasta llegaron a retarse a un duelo.

(2) Otras fuentes, afirman que Mercurol fue, en realidad, negociar la cesión del reino a cambio del monopolio de la extracción de minerales de las minas. En cualquier caso, Francia no iba a reconocer más soberanía que la suya. El resultado fue el mismo.

(3) Diario Le Figaro en su edición del 23 de diciembre de 1890.

(4) Recordemos, que tras la Gloriosa de 1868, Isabel II vivió en París hasta su muerte, por neumonía, en 1904. Vivía en el Palacio de Castilla, en la avenida Kléber, cedido por Napoleón III y su esposa, Maria Eugenia de Montijo, que siempre la trataron con honores de reina. Tras su muerte de este edificio, se convirtió en el Hotel Majestic y allí fue donde se fundó la UNESCO. Tras varias décadas de total abandono, en 2007, el gobierno galo lo vendió a una corporación privada.

(5) Diario Le Figaro en su edición del 28 de agosto de 1891.

 

 

 

Fuentes:

http://antgct.cand.com.vn/So-tay/Vuong-quoc-Sedang—Tro-bip-bom-cua-oc-phieu-luu-thuc-dan-(Ky-2)-311879/

http://belleindochine.free.fr/Marie1erRoidesSedangs.htm

http://www.sedang.org/

https://skandza.wordpress.com/2015/09/24/marie-i-rey-de-los-sedangs-el-ultimo-rey-frances/

http://www.historicvietnam.com/king-of-the-sedang/

https://royalcambodiaarmy.blogspot.com.es/2015/08/the-kingdom-of-sedang.html

 

 

 

 

Reseña bibliográfica: Los Románov (1613-1918), de Simon Sebag Montefiore

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Hacía mucho tiempo que no escribía una reseña para el blog, pero lo cierto es que esta monumental obra de Sebag Montefiore se lo merece.

romanovDurante poco más de 300 años (1613-1918), la familia Románov gobernó con mano de hierro un país que tomó sumido en el caos para convertirlo en una gran potencia europea y, finalmente, devolverlo al caos del que lo habían sacado. La autarquía bajo la que gobernaban fue eficaz en una época expansiva, pero los últimos Románov no fueron capaces de ver que el mundo cambiaba y que las cuestiones que planteaban los nuevos tiempos no se respondían con las fórmulas del Antiguo Régimen.

Pedro I el Grande. Despiadado, sanguinario, cruel, lujurioso y borracho, pero al mismo tiempo un político inteligente y audaz que puso las bases para convertir a Rusia en una gran potencia europea.

Pedro I el Grande. Despiadado, sanguinario, cruel, lujurioso y borracho, pero al mismo tiempo un político inteligente y audaz que puso las bases para convertir a Rusia en una gran potencia europea.

El relato que traza Montefiore te atrapa desde la primera página. Un prólogo nos sitúa en el reinado del legendario Iván el Terrible y el caos que en que dejó sumido el país tras su muerte y que el no menos mítico Borís Gudunov no fue capaz de revertir. Entonces, entra en escena un chaval de 16 años, Miguel Romanov, lejanamente emparentado con Iván y que es escogido por la asamblea de boyardos (nobles terratenientes que controlaban los entresijos del poder). Miguel, en primera instancia, rechaza el zarato, dada la corta esperanza de vida de los últimos zares en el cargo, pero la presión de los boyardos y la grave crisis a la que se enfrenta Rusia provocan que, finalmente, cambie de parecer, fundando una dinastía que duraría poco más de 300 años, tumultuosos la mayoría de ellos. Y es esta historia turbulenta y sus inefables zares lo que hacen que la lectura de este libro sea una maravilla, además del estilo de Montefiore, ágil y didáctico, que lo acerca a historiadores como Laurence Rees o Paul Preston, que combina sólidos datos históricos y una ingente bibliografía, junto con datos curiosos y anécdotas que amenizan el relato, como que las mujeres nobles rusas medievales se tintaban de negro los dientes para parecer más atractivas, los concursos de novias (no pocas veces amañados) para escoger las esposas de los antiguos zares o que el abuelo de Vladimir Putin fue el cocinero de Nicolás II, Lenin y Stalin. Capítulo aparte merece el relato de la muerte de los últimos Románov, si bien la verdadera caza al Románov no se limitó a la familia real (18 miembros de la familia fueron asesinados en pocos días), la descripción de la ejecución de la familia de Nicolás II es espeluznante.

Alejandro I, un zar que supo llevar la nave rusa en tiempos azarosos con gran habilidad.

Alejandro I. Un zar que supo llevar la nave rusa en tiempos azarosos con gran habilidad.

Lo mejor del libro: algunos de los personajes, como Pedro I, Catalina II o Alejandro I (injustamente minusvalorado). Los relatos del Sínodo de Borrachos, verdadero poder en la corte de Pedro I son más que divertidos. Las borracheras y las orgías eran una constante en las cortes europeas de la época, pero las rusas eran épicas. Inolvidable su narración de la relación de Napoleón con Alejandro I y la posterior guerra. Pero también merece la pena conocer algunos de los cortesanos que ayudaron a convertir a Rusia en una superpotencia europea, como Grigori Potiomkin o Nicolás Aleksándrovich, zarévich y primogénito de Alejandro II, un joven con una capacidad y preparación que, de no haber sido por su prematura y trágica muerte, podría haber cambiado el destino de Rusia y, por ende, el de toda Europa. El siguiente zar sería Alejandro III, un verdadero zoquete. Y no podemos obviar el hecho de que el libro permite entender muchas claves del presente ruso y de como se repiten algunos de sus fantasmas del pasado, como es el caso de Ucrania o Crimea, por citar dos de los casos de más actualidad.

Nicolás II. Su manifiesta incapacidad para llevar las riendas de un país provocaron el triunfo de la Revolución Bolchevique y el fin de una dinastía tres veces centenaria.

Nicolás II. Su manifiesta incapacidad para llevar las riendas del país provocaron el triunfo de la Revolución Bolchevique y el fin de una dinastía tres veces centenaria.

Lo peor: los capítulos finales, especialmente los dedicados a Alejandro II y Alejandro III. Al ser los más próximos a nosotros deben ser de los que se tiene una información más extensa, pero el espacio que se les dedica es exagerado. Realmente, no creo necesario la detallada descripción de la correspondencia erótica de Alejandro II con su amante. Otro problema, esta vez inevitable, es la inacabable lista de personajes que aparecen. Con el añadido que muchos cambian de apellido y a otros, en ocasiones, se les llama por el diminutivo. Las constantes intrigas palaciegas y la multitud de amantes hacen que el relato, en ocasiones, se convierte en farragoso. No hay más remedio que tener paciencia. El resultado vale la pena.

En resumen, un libro para disfrutar de la Historia.

 

Los Románov (1613-1918)
Simon Sebag Montefiore
Crítica
Barcelona
2016

http://www.planetadelibros.com/libro-los-romanov/216174

G.A. Scheid: Una Tragedia Centroeuropea

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scheid-02Confieso que mi atracción por las órdenes y condecoraciones centroeuropeas (búlgaras, húngaras, serbias y, sobre todo, austríacas) no es proporcional con el número de medallas de estos países que tengo en mi colección. Como pequeña compensación, hoy os traigo la breve historia de uno de los fabricantes de medallas más importantes de Austria y Hungría, la célebre compañía Scheid. Una historia que, como casi todas las que tienen lugar en la Centroeuropa del siglo XX, sólo podemos calificar de trágica.

La empresa G.A. Schied fue fundada por Georg Adam Scheid (1837-1921), un alemán que a mediados del siglo XIX emigró a Viena para trabajar en diversas joyerías. En 1862, junto con su suegro fundó la suya propia. Era una empresa de venta de joyas, artículos de lujo (tales como pitilleras de oro o plata) y, por supuesto, condecoraciones.

Retrato de Georg Adam Scheid.

Retrato de Georg Adam Scheid.

Scheid aplicó sistemas de trabajo propios de la industrialización en la fabricación de condecoraciones y joyas, lo que supuso una verdadera revolución en su sector, poniéndolo rápidamente entre las principales empresas austríacas. Esa prosperidad permitió que en 1867 abrieran una sucursal en Budapest, poniendo al frente a uno de los trabajadores de la compañía, Franz Albert Dworak. Tal era la marcha del negocio que a finales del siglo XIX, Scheid había adquirido la participación en diversas minas de oro y plata, para asegurarse las materias primeras. A principios del siglo XX, Scheid se retiró (1) de la gestión del negocio, que pasó a manos de sus hijos Robert y Ludwig.

Durante la Primera Guerra Mundial, Dworak adquirió el 50% de la propiedad de la sucursal húngara. Pero cuando todo parecía ir viento en popa, empezaron los problemas. El hijo de Dworak fue hecho prisionera en el frente oriental, pasando 6 años en una cárcel rusa. El Tratado de Trianon (2) decretó la confiscación de diversas minas de oro y plata, por lo que Schied y Dworak perdieron gran parte de las participaciones que tenían en ellas. Además, tras la guerra, los pedidos de condecoraciones cayeron en picado, así como la venta de artículos de lujo, debido a la galopante crisis económica.

Signum Laudis. Mi única pieza austríaca fabricada por Scheid.

Signum Laudis. Mi única pieza austríaca fabricada por Scheid.

A mediados de los años 30, las cosas parecían que volvían a mejorar. Pero entonces, en 1938, llegó el Anschluss. Los nazis declararon a la empresa de “Especial Interés” y les obligaron a que una parte de los beneficios fuera directamente al Partido Nazi. Poco después, falleció Franz Albert Dworak, quien fue remplazado por su hijo. Pero al estallar la Segunda Guerra Mundial, los nazis declararon que la Scheid era una “Industria de Guerra de Segunda Categoría”, por lo que impusieron a un Delegado para dirigirla. Afortunadamente, éste estuvo muy poco interesado en el funcionamiento de la empresa, por lo que, en la práctica, su poder fue más nominal que ejecutivo. En 1942, los nazis requisaron todo el stock de piedras y metales preciosos: a partir de ese momento, solo pudieron realizar las condecoraciones en cobre.

Además, en Budapest, durante el sitio de la ciudad, una bomba incendiaria cayó sobre la fábrica y el laboratorio, reduciéndolos a cenizas. Hasta acabada la guerra, no pudieron remprender su actividad. Pero su calvario iba a aumentar con la llegada de los soviéticos. Al ser una empresa de titularidad nazi, la requisaron como botín de guerra e impusieron un nuevo Delegado, este sí, un metomentodo. Finalmente, en 1948, las autoridades soviéticas desmantelaron las máquinas y confiscaron los stocks y el edificio. En 1956, los Dworak emigrarían a Canadá.

Las condecoraciones de Scheid no solían ir marcadas. Se las identifica por detalles en su fabricación de alta calidad. En cambio, las cajas sí iban marcadas.

Las condecoraciones de Scheid no solían ir marcadas. Se las identifica por detalles en su fabricación de alta calidad. En cambio, las cajas sí iban marcadas.

Mientras tanto, en Austria, al finalizar la guerra, la Casa de la Moneda absorbió la poca demanda de condecoraciones. Aquello significó el principio del fin de la Scheid que en 1967, fue vendida la empresa Degussa.

Desde entonces, la Scheid entró en la historia de las condecoraciones. Una historia que merece la pena recordar.

 

Notas

(1) Se retiró a la Villa Scheid, una magnífica mansión que encargó a su yerno Josef Hackhofer (casado con Elsa Scheid), quien era uno de los más importantes arquitectos modernistas (de la Secesión de Viena, como se conoce allí a este movimiento). Mientras que la decoración interior y numerosos cuadros fueron encargados a su otro yerno, Josef Maria Auchentaller (casado con Emma Scheid), junto con Klimt, uno de los pintores más importantes del mismo movimiento artístico. La mansión deslumbraba por su belleza exterior e interior. Debido a numerosos cambios en el nombre de las calles (e incluso de la Villa), y dados los interminables avatares de la historia del siglo pasado, durante muchos años se había creído que la Villa había desaparecido. Pero en 2010, se descubrió un archivo fotográfico con valiosas fotografías de la Villa y, finalmente, se la pudo localizar. Actualmente, el edificio pertenece a la Embajada de Corea del Sur. Si vais a Viena, lo podréis ver en la Gregor Mendel Strasse, 25.

(2) Fue el tratado de paz firmado en 1920 entre los aliados vencedores de la Primera Guerra Mundial y el Reino de Hungría. En él, se desmembró el antiguo Reino de Hungría, además de imponérsele unas durísimas sanciones económicas y compensaciones como reparaciones de guerra.

 

La base de la información para este post la he sacado de un artículo publicado por Ilona Keresztes, nieta de Franz Albert Dworak, en la revista Magyar Front. The MHBK Vancouver Chapter Newsletter. Volumen IV, número 2, del año 2002.

La información la he completado en:

http://www.auchentaller-art.com/styled-3_scheid/scheid/scheid.html

http://www.ascasonline.org/windowMARZO82.html

José Pascual Zayas y Chacón: un militar desconocido.(1772-1823)

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Cuadro del Mariscal José Zayas y Chacon , pintado por Vicente López Portaña. Museo de Bellas Artes de Cuba.

Introducción

La historia ensalza a algunos pero a otros……los relega al olvido. Éste es el caso del Mariscal de Campo Don José Pascual Zayas y Chacón. Considerado como uno de los mejores Generales de División, que España tuvo en la guerra de independencia. Sin embargo la historia de Zayas, es el relato de toda una generación de militares, que se formó y vivió , dentro de los convulsos tiempos de la revolución francesa y las guerra napoleónicas. Por lo tanto, este texto tiene como objeto, no solo indagar en la vida de esta figura excepcional para su tiempo, sino en la trasformación de toda una generación de soldados. En uno de los momentos más trascendentales de la historia de España.

Comienzos (1772-1808)

José Pascual Zayas y Chacón nació en La Habana el 5 de julio de 1772. Criollo por sus orígenes, siempre estuvo muy vinculado a la metrópoli. De familia de hidalgos, tuvo importantísimos contactos con la todopoderosa familia de los O´Really,  quienes tuvieron un fuerte peso en la isla y la Monarquía. Pues hay que recordar, que fue el apoyo del Secretario O´Really y de la Reina , lo que precipitó el ascenso de Godoy, el 4 de marzo de 1794, como Gran ministro de la Monarquía. Probablemente esta relación, permitió al joven Zayas, disponer de contactos, lo que le facilitó su ingreso en  ejército.

Comenzó pronto su carrera militar, siendo nombrado subteniente con quince años. Apenas hay datos de esta época. Solo se sabe que en 1789 pasó al Regimiento de Orán, y durante el terremoto de 1790 , fue herido. Sin embargo, su despegue castrense comenzará durante la Guerra de la Convención, cuando fue nombrado agregado del ejército de Navarra, bajo las órdenes de Don José Ventura Caro. Durante el verano de 1793, destacó en diversas acciones cerca del Bidasoa; situación que le permitió granjearse cierta fama como soldado audaz. Será hecho prisionero y canjeado el 23 de julio de 1793, siendo liberado el 28 de septiembre de 1794. Posteriormente en 1795 será destinado al Segundo Batallón del Regimiento de Asturias. Lo  que  le permitió participar , en la defensa del Ferrol contra los británicos ,el 26 de agosto de 1800.Su destacada actuación en la batalla de Brione, le permitió el ascenso a Capitán de Granaderos, el 22 de mayo de 1801. Después, en 1807, fué nombrado adjunto de su protector O´Really , durante su estancia en Etruria. Para entonces, su fama le precedía, siendo uno de los oficiales seleccionados por La Romana , para su expedición de Dinamarca. Expedición en la que no participó ,por problemas burocráticos. Esto le permitió estar en España, en el momento en que estalló la guerra.

La guerra(1808-1809)

El 2 de mayo, España entró en guerra. Madrid se sublevó, contra la ocupación francesa. El pueblo ante el miedo de la marcha del último infante, Don  Francisco de Paula , reaccionó. El detonante fue un cañonazo contra la multitud, lo  que soliviantó finalmente al pueblo ; iniciando tal como decían los corrillos de la época “ una persecución de cuchillos contra los franceses”. En Alcalá , el pueblo de Madrid se enfrentó a los imperiales, y en el Cuartel de Monteleón, Daoiz y Velarde organizaron el primer núcleo de resistencia contra el invasor. El ejército asombrado, no sabía qué hacer. Algunos Capitanes Generales,  como Solano, fueron asesinados  por la multitud, en Sevilla. En Valencia, Cartagena y La Coruña, los mandos sufrieron el mismo destino. En este caos, con la ruptura de la cadena de mando, muchos oficiales decidieron, de forma personal, tomar la iniciativa y unirse al pueblo. En ese contexto, se vio inmerso el Comandante Zayas.

Zayas  fue destinado a La Plata, a Buenos Aires. Sin embargo, el clima de tensión existente en España, le hizo cambiar de actitud.  De camino a su embarque en la Coruña, al pasar por Valladolid, se unió de forma casual al Capitán General de Castilla “La Vieja” Don Gregorio García de la Cuesta. Éste fue forzado por el alzamiento popular de la Junta de Valladolid, mandada por el magistrado José Antonio Azcárate, a crear un ejército improvisado contra los franceses. Cuesta que tal como admitió a la Suprema “ahora felizmente se ha producido contrario a mis deseos de venganza”, tuvo que reclutar tropas, en contra de todo principio militar. Zayas reorganizó los batallones y dio coherencia a este ejército improvisado. Las circunstancias excepcionales y la escasez de tiempo, hizo que Zayas fuese ascendido a Coronel y Jefe de Estado Mayor. Nombramiento únicamente aprobado por el propio Cuesta,  y sin  el consentimiento de Alto Mando General. Este improvisado ejército sufrió una desastrosa derrota en Cabezón, el 12 de junio. Con un ejército totalmente desmoralizado, en donde batallones enteros se unieron a la guerrilla, Zayas actuó como bandera; logrando aglutinar los restos del ejército. Sugirió pedir ayuda al Ejército de Galicia, dirigido entonces por el General Joaquin Blake y Joyces. Pero con un mando totalmente desacreditado ante las Juntas de Galicia y Castilla y León, el ejército se encontró totalmente dividido. El resultado será, el desastre de Medina de Rioseco, en dónde como decían los partes “ Castilla pasó a manos del enemigo” . Perseguido, de nuevo, Zayas logró dirigir el ejército a Zamora , logrando, tras una audaz maniobra, situarse en la retaguardia del ejército de Bessieres.

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-Capitán General Gregorio García de la Cuesta

Las tensiones en el Alto Estado Mayor, entre Cuesta y Castaños, aumentaron. La notificación de la victoria de Bailén , el 1 de agosto, favoreció su nombramiento definitivo como Coronel, pero le situó como “ hombre de Cuesta” ante sus enemigos. Bailén supuso el ascenso de Castaños , como el hombre fuerte de la Junta Suprema, al mismo tiempo que se precipitó la caída política  de Cuesta. Finalmente se produjo el arresto de Cuesta y la apropiación del Ejército de Castilla, por parte de Castaños. Una extraña maniobra, que contó con el apoyo de mandos como Palafox, Ganuza y las Juntas de Sevilla, Valencia y Murcia.  El destino de Zayas, por lo tanto,  quedó en suspenso y las fuerzas del Ejército de Castilla, unos cinco mil hombres; se incorporaron al Ejército Centro. En septiembre, fruto de las luchas políticas, se aprueba el polémico bando de asociación de fuerzas que están al mando de del Mariscal José Javier Castaños . Una decisión que ratificó la falta de un mando central y las enemistades personales entre algunos generales del ejército. El 23 de octubre la “Grande Armeé” irrumpe en la Península. El Ejército de Castilla, apenas defiende sus posiciones en Logroño, lo que facilita, la disolución de esta fuerza. Como consecuencia, Zayas , como el resto de la oficialidad será enviado a un destino incierto.

El ascenso y la campaña de Extremadura(1809-1810)

En enero de 1809, el ejército español se batía en retirada. Dentro del caos, con una estructura de mando rota y sin recursos, Zayas fue destinado bajo las órdenes de Gregorio Cuesta, con el Ejército de Extremadura; en marzo de 1809. La destrucción del Ejército Centro, en Uclés y de Aragón, en Zaragoza, en Enero, desposeyó a la Junta Suprema de Efectivos importantes. La estrategia hizo que  el Quinto Ejército de Extremadura tomase un protagonismo especial.  Acosado por el cuerpo del Mariscal Victor , tuvo que contener el avance del enemigo.

En estos momentos, Zayas adquiere un protagonismo muy especial. Será nombrado, de nuevo Jefe de Alto Estado mayor y se le otorga el mando de la División de Vanguardia; es decir la unidad de élite de este ejército. En la práctica, Cuesta dirigía el ejército pero Zayas lo gestionó y organizó. En abril realizó una épica retirada  coincidiendo con las derrotas de Medellín, el 28 de marzo y Almonacid , el 11 de agosto .Siendo ascendido a Brigadier, el 8 de abril de 1809.

Según Muñoz Maldonado, su éxito se basó en la contención elástica, mediante ataques puntuales de caballería, apoyados por unidades guerrilleras; que infligían severas pérdidas a las vanguardias francesas. Esto forzó, al ejército de Victor a retirarse, salvando Mérida. Según Maldonado, en Calamonte y Miraldilla” El brigadier Zayas derrotó a una fuerza de 1100 jinetes”. Acciones parecidas realizó cerca de Medellín. Sus agresivas tácticas de contraataque, le granjearon  respeto entre sus subalternos y guerrilleros. Posteriormente, en Talavera,el 28 de julio , volvió a destacar con la División de Refuerzo, al mando de dos batallones de la Guardia.

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-Monumento de la batalla de Talavera

Mientras, la Suprema entraba en crisis. El miedo al estancamiento del proceso constitucional, y la imposición de la formula de Quintana, sobre la propuesta de Jovellanos, forzó a realizar “un cambio adelante muy agresivo” .En un alarde, más de insensatez que de realismo, la Suprema ordenó la creación de un gran ejército de 50.000 hombres , en la Mancha. Como resultado, Zayas fue reasignado al Ejército Centro, bajo el Mando de la División de la Vanguardia. De nuevo, la falta de planificación y el cambio de mando en el último momento, precipitó la crisis. A falta de un par de semanas, fue asignado el General Areizaga como mando supremo del nuevo ejército. La opinión pública estaba atónita y se vaticinaba el desastre ¿ Quien es ese General Areizaga? Preguntaba Lord Howard a Jovellanos. Tras un comienzo prometedor, el ejército fue destruido en Ocaña, el 19 de noviembre.

Tal como indica Toreno, Areizaga fue incapaz de reaccionar, tal como lo  relata “el general estuvo toda la mañana en la torre de una iglesia, paralizado y sin hacer nada”. Zayas, de nuevo reunió los restos del ejército e inició otra épica retirada con 7000 hombres, hasta el Paso de Despeñaperros. Ocaña supuso el desprestigio total del ejército ante la Suprema  iniciándose juicios sumarísimos contra todo los  mandos. Como resultado Areizaga fue condenado y Zayas , así como otros altos mandos como Bassecourt fueron trasladados  a otros destinos ,sin honor de armas.

En enero de 1810 ,  Zayas sin saber lo que le  iba a deparar la vida,  fue readmitido al Ejército de la Izquierda,  en Extremadura. La creación de la nueva estructura de mando, dirigido por el mariscal Blake, fijó a Zayas finalmente  en Cádiz; dentro del Cuarto Ejército de Gibraltar. Ante el fracaso de la  estrategia de ejércitos dispersos de la Suprema, el mando español cambió de planteamiento. Se pasó a fuerzas concentradas y especializadas, en torno al cuerpo de Cádiz. Entre febrero y marzo, se estableció este nuevo armazón militar con dos divisiones de infantería, bajo el mando de Zayas y Lardizabal; y una de caballería bajo el mando del Brigadier Casmiro Loy. De nuevo Zayas adquirió un protagonismo, reorganizando la artillería y vituallas del nuevo ejército. Bajo una preparación muy minuciosa de recursos, Zayas estableció la columna vertebral del mando, supervisando el adiestramiento de tropas; a través de una leva, procedente de la propia isla de León. Así, entre marzo y abril de 1811, realizó diversas acciones de acoso. Durante la incursión en Chiclana , Zayas fracasó, pero en  sesión secreta fue exonerado de toda responsabilidad.

El reconocimiento del soldado: la batalla de Albuera y Sagunto(1810-1812)

El prestigio de Zayas se verá totalmente encumbrado en la batalla de Albuera. Tras la retirada de Massena, de Torres Vedrás en diciembre de 1810, Wellington , ordenó al ejército angloportugués de Beresford, acosar los flancos franceses; atacando Badajoz. La operación necesitaba muchos recursos, por lo que se incorporaron también los efectivos del  5ª Ejército de Extremadura y el 4ª Cuerpo Expedicionario de Cádiz. La marcha del cuerpo expedicionario fue un éxito, no solo en despliegue sino en velocidad. Tras sortear a las avanzadas de Victor en Jerez de la Frontera, las formaciones españolas avanzaron a una sorprendente velocidad por la Sierra de Aracena. En este punto, la sugerencia de Zayas de avanzar sin artillería, favoreció el movimiento. De nuevo, en torno a la división de Vanguardia, Zayas marcó el ritmo de avance del ejército. En cinco días, desde Siete Hermanas las tropas de Blake alcanzaron Fregenal de la Sierra y avanzaban hacia Almendralejo. Este movimiento,  alertó al ejército francés de Sevilla. El mariscal Soult ordenó a la caballería mandada por Latourg –Mabourg, perseguir a las formaciones españolas. En la Albuera, a menos de un día de Badajoz, los ejércitos aliados se enfrentaron  a los imperiales, el 16 de abril. Aquella jornada, fue la más sangrienta de la guerra, ya que entre ambos bandos tuvieron más de 7000 bajas. En el despliegue Zayas de nuevo, mandó la División de Vanguardia con tres batallones de guardias valones e irlandeses. Alineados , en la derecha de la formación aliada, actuaron  como reserva de las divisiones de Lardizabal y Ballesteros; utilizando la escasa dotación de artillería del Quinto Ejército de Castaños.

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-Plano de la batalla de Albuera

Pero como las formaciones angloportuguesas de Beresford aún estaban separadas de las de Blake, Soult intentó dividirlas, para acabar con un ala primero; y lanzarse sobre el resto. En este aspecto, la resistencia de la infantería española, se volvió fundamental. El primer asalto francés fracasó. Según los informes enviados por el propio Zayas, sus formaciones “ Abrieron un terrible fuego”. Un terrible fuego al que se agregaron las unidades del General Ballesteros , lo que hizo más compacta la línea e impidió el despliegue de los volteadores franceses. El intento de maniobra de cuña de Soult, expuso a las formaciones francesas a sufrir una inicial desventaja posicional. Esto permitió la colocación de las baterías del Quinto Ejército de Extremadura, en puntos estratégicos de la línea. Junto a las posiciones elevadas del arroyo de Nogales  esto facilitó este primer éxito español. El segundo asalto francés, fue el más sangriento, ya  que coincidió con la carga de la caballería mandada por Latourg- Mabourg. Los lanceros polacos rompieron inicialmente las defensas, cogiendo 800 prisioneros y dos banderas. El propio Beresford, estuvo a punto de caer prisionero. Entonces Zayas, desde el flanco derecho , coincidiendo con el contraataque británico, asaltó las posiciones francesas. La llegada de 3000 soldados de refuerzo de Castaños , permitió romper las posiciones imperiales. Cierto que,  el peso del asalto francés,  se dirigió contra el flanco británico, por lo que se expuso mucho. Pero no es menos cierto , que la insistencia de Zayas en rodear el flanco francés, fue uno de los  aspectos del éxito aliado.

La actuación en la Albuera, otorgó a Zayas el rango de Mariscal y desde entonces,  disfrutó de una gran fama  dentro del Ejército y las Cortes. Mientras tanto en Levante, Tarragona cayó el 18 de julio y el Reino de Valencia quedó expuesto. En un acto único de la guerra, Blake fue nombrado Generalísimo de los Ejércitos; siendo enviado a Valencia para defenderla.  De nuevo, bajo el mando de la División de Vanguardia, tomó partida en los combates de levante. Primero en Murcia ,  en la batalla de Pozo del Baul, 12 de agosto y después en Valencia. Fue enviado, por el propio Blake a Valencia para calmar el miedo de las autoridades provinciales y obtener el sometimiento del Capitán General Marques de Palacios. El estallido de un brote de fiebre amarilla en Murcia,  forzó a su división a quedar acantonada en las afueras de la ciudad, cerca de Alaquas. El reino estaba en esos momentos amenazado por el general Suchet,. El cual,  tras tomar Tarragona, se dirigió a Valencia; poniendo bajo asedio la fortaleza de Sagunto. Sin embargo, la brecha abierta el 25 de octubre en sus defensas, forzó a Blake a presentar batalla. El resultado será un desastre para las fuerzas españolas. Zayas , que ocupaba el flanco derecho de la línea española, al ver la desintegración del ejército, por  la persecución de la caballería francesa; contraatacó desde la derecha.  Este arriesgado movimiento permitió al ejército de Blake llegar a la ciudad , mientras las vanguardias francesas eran detenidas. Con solo 3000 hombres y 120 guardias valones , Zayas mantuvo las posiciones en Puzol frente a las experimentadas tropas de los generales Harispe y Habert; unos 7000 hombres. Durante 15 minutos , los guardias valones y los veteranos de Albuera , mantuvieron las posiciones frente a las experimentadas tropas polacas del 1ª del Vistula .Puzol fue arrasada, al igual que Masamagrell y otros pueblos del alrededor. Pero la retirada progresiva de Zayas, salvó de nuevo al ejército español. Tal como indica Suchet en sus memorias “Zayas, el cual había quedado aislado, sostuvo un combate muy porfiado; perdiendo muchos hombres

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-Castillo de Sagunto

Sin embargo el destino de Zayas, quedó atado al cautiverio. El 25 de diciembre, Suchet cruzó el Turia , y tras derrotar al Ejército de Aragón y Murcia, rodeó al resto del ejército español en Valencia . El 9 de enero de 1812 se produce la rendición. El propio Zayas, acude como representante español, y signó la rendición de la Ciudad. Tras esto, marchó al cautiverio en Francia

El Final (1812-1823)

En Francia, permaneció el resto de la guerra hasta que un error  burocrático le dejo libre. Napoleón que en 1813 se apresuró a repeler la amenaza de Prusia y Rusia , intentó llegar  a algún  acuerdo de paz en España. En un intento por acercarse a las cortes españolas  quiso liberar al Conde de Zayas, por ser uno de los hombres de confianza del rey cautivo. Sin embargo, por error, el  Mariscal Zayas fue liberado. Se incorporó  al ejército y participó con éxito en San Marcial. Después de la guerra, pasó al olvido. Hay bastantes indicios que indican,  que defendía las ideas liberales, por lo que fue relegado por Fernando VII, cuando volvió del exilio en Francia, en 1814. Hombre además cercano a otros militares liberales como Blake o Ballesteros, fue una persona cercana  a la Constitución de Cádiz de 1812. En 1823, durante el pronunciamiento de Riego, Zayas,  volvió a ocupar un puesto de relevancia. Apoyó el golpe de Riego de 1820 y en la primavera de ese año,  derrotó a los realistas cerca de Madrid. El 4 de junio de 1823, se le otorga el mando del Distrito de Andalucía. La entrada de los Cien Mil Hijos de San Luis, precipitó la caída del régimen. En una actitud dudosa, según algunos autores por necesidad y otros por oportunismo, se rindió en Málaga a las fuerzas del general Ordenneau.  Murió en Chiclana, mientras esperaba un nuevo barco para cruzar el Atlántico, el 27 de octubre de 1827.

A modo de reflexión…..

Si se habla de Zayas , se trata de toda una generación de militares y políticos  que vivieron  una etapa especialmente convulsa de la historia de España. En Zayas se ven tres aspectos fundamentales, que marcan  a toda esta generación. En primer lugar, la españolidad, nacida de la constitución de la nación, tras el dos de Mayo. En segundo lugar, la revolución surgida del momento. En tercer y último lugar, su carácter americano muy ligado a España, que aparece definida en la Constitución de 1812  como  los “dos hemisferios de la nación española”. Tres aspectos, que configuran el perfil de un militar excepcional, para su época , de gran entrega y de amplio conocimiento militar. Un personaje, que al igual que otros ilustres como Villacampa o Lardizabal , no han tenido el suficiente reconocimiento histórico.

Bibliografía

Conde de Toreno.Queipo de Llano. J. M (1835)  Historia del Levantamiento , Guerra y Revolución en España. Imprenta de Don Tomas Jordán. Madrid

Martin Lanuza.A ( 2012)  Diccionario del Generalato Español: Reinados de  Carlos IV y Fernando VII( 1788-1833).Dykinson

Muñoz Maldonado, J( 1833) Historia Política y Militar de la Guerra de Independencia contra Napoleon Bonaparte(1808-1814). T3, Imprenta de Don José Palacios. Madrid

Suchet, L.G ( 1824) Memorias del Mariscal Suchet sobre su campaña en España.(1808-1814). Prensa Universitaria. Zaragoza.

VVAA (1811) La batalla de Albuera. Imprenta del Estado Mayor General

Fuentes documentales

Carta entre el jefe de Estado Mayor General de Castilla y el Cuerpo de Estado Mayor en relación con la batalla de Rioseco . Archivo Histórico Nacional.

Proclama realizada por Don Gregorio  de la  Cuesta, Capitán General de Castilla la Vieja y presidente de la Chancilleria de Valladolid llamado al pueblo a las armas. Archivo Histórico Nacional

Cedula del Capitán General Don Gregorio de la  Cuesta pidiendo tropas a las Juntas de Galicia y Asturias. Archivo Histórico Nacional

Tratado de unión entre las Juntas de Galicia, Asturias y Castilla y León para hacer frente a la amenaza del enemigo. Archivo Histórico Nacional

Oficio en donde se establece la división de fuerzas en la línea de defensa de Tudela en cuatro ejércitos. Archivo Histórico Nacional. Archivo Histórico Nacional

Real Orden comunicada del Secretario del Despacho de Guerra por las que se participada la victoria que el ejercito angloespañol ha conseguido cerca de Talavera de la Reina y da instrucciones para celebrarla. Archivo Histórico Nacional

Libro copiador de la correspondencia del 4ª Ejército desde 1 de octubre hasta el 31 de agosto 1811. Archivo Histórico Nacional

Parte de Guerra de la expedición de Joaquin Blake a la batalla de Albuera. Archivo Histórico Nacional

Diario de operaciones verificada por el Cuarto Ejército en Extremadura desde el 10 de abril hasta el 22 de junio de 1811

Ejemplar de la Gazeta de Sevilla , en donde se muestra el parte de Suchet redactado tras su victoria en Sagunto, el 25 de octubre, de 1811.

BAJELES A LA VISTA! LA CAÍDA DE MANILA Y EL SAQUEO BRITÁNICO ( 6 de Octubre de 1762)

Plano de las defensas de Manila con los buques británicos a la izquierda

Plano de las defensas de Manila con los buques británicos a la izquierda

Introducción

El objetivo de este escrito no es realizar un articulo, pues ya existen suficientes obras que lo tratan. Más bien busca escribir una breve reseña o introducción, sobre unos hechos, que aún continúan siendo desconocidos para el lector español. El 24 de septiembre de 1762, una pequeña escuadra británica al mando del Almirante Cornish, llegó al estrecho de Cavite e inició el asedio de la ciudad de Manila. Es de sobra conocida las causas, que llevaron a esta situación. Causas, que tal como indica  Ayerbe, están vinculadas a las agresivas practicas, que la marina británica, heredó del gobierno de Pitt; tras su destitución en octubre de 1761. Pero el escrito busca algo más. Trata de rescatar,  a través de las fuentes,  la resistencia y drama de la ciudad. Como se verá, al final fue una extraña derrota. La ciudad cayó pero el archipiélago se mantuvo fiel. Tal fue el resultado para los británicos, que al final volvieron a entregar la ciudad.

Los extraños años 1760 y 1761

El 29 de agosto de 1756 Federico “ El Grande” invadió Sajonia, comenzando la guerra de los Siete años. Paralelamente, el 17 de mayo se iniciaron  las hostilidades francobritánicas, con la derrota de la flota británica frente a Menorca,  y la rendición de la guarnición de Mahón. Sin embargo, el año 1758 se revelará trascendental para la guerra. La victoria prusiana en Rossbach , el  5 de noviembre de 1757,  y la caída de Quebeq , tras la victoria británica en Louisbourg, el 26 de julio de 1758, posicionó, a los franceses hacia una estrategia defensiva. En la búsqueda de unas condiciones de negociación favorables. Será  esta búsqueda, según Blart, de unas nuevas condiciones de fuerza por el ministro Choiseul, lo que forzará a indagar   un entendimiento con España. Pero este entendimiento, aún estaba lejos de cumplirse.

Carlos III , Mengs, Museo del Prado

Carlos III , Mengs, Museo del Prado

La muerte del monarca español Fernando VI , el 10 de agosto de 1759 cambió la situación. La llegada de Carlos III, la transformó.  La vieja política de neutralidad, llevada a cabo desde los tiempos de José de Carvajal, sufrió un fuerte viraje, en apenas cuatro meses. Tres motivos  favorecieron esta transformación: la muerte de la reina Amalia de Sajonia, el 27 de septiembre de 1760 , la progresiva imposición del partido profrancés,   y el claro odio   antibritánico por su ataque  a Nápoles en 1742. Esta ruptura de “ barreras”, favoreció las intrigas francesas para implicar a España en la guerra. A partir de agosto de 1760, en las negociaciones de La Haya, Choiseul , incluyó las demandas españolas contra Gran Bretaña. Por otra parte, la política exterior española, se posicionó en el exterior. Grimaldi, el nuevo hombre fuerte de la monarquía, fue nombrado embajador en Versalles, en diciembre .Lo que indicaba un claro acercamiento a Francia.

Mientras tanto, en Londres, que conocían desde julio los planes de invasión franceses,  temían que la entrada de España,  supusiera la unión de ambas escuadras;  para cruzar el canal de la Mancha. La política británica sufrió un brusco acelerón,  para desactivar esta iniciativa,  a partir de septiembre de 1760. Por una parte Pitt, autorizó al delegado en La Haya, Stanley, a empezar a establecer puntos para negociar con Francia. Por otra parte, se ordenó al embajador en Madrid,  Lord Bristol,  que retrasase cualquier iniciativa con los españoles. Así, con una estrategia de cal y otra de arena, Gran Bretaña dirigió todo su esfuerzo diplomático y militar,  a aislar a España. Pitt, que en esos momentos se encontraba en dificultades,  por su enfrentamiento con algunos miembros del gobierno, como el Duque de Devonshire, intentó explotar el enfrentamiento español,  en su propio beneficio. El resultado fue el reforzamiento momentáneo de su poder, gracias a su política antiespañola,  y el apoyo de los inversores y comerciantes en el Parlamento.

William Pitt" El Viejo",

William Pitt” El Viejo”

En el año 1761 , los acontecimientos se precipitaron. En mayo, Prusia busca entablar negociaciones con Francia, a través de la mediación de Voltaire. Esto dividió aún más al gobierno británico, en dónde alguno de sus miembros, como  el Primer Ministro Newcastle,  deseaban negociar, ante el riesgo de perder Hannover. Por otra parte, la terquedad de la archiduquesa Mª Teresa en recuperar Silesia, empezó a lastrar al gobierno de Choiseul quíen empezó a sufrir las primeras críticas. La actitud española, se fue posicionando con más fuerza gracias a las gestiones de Grimaldi en Versalles.  Finalmente el Pacto de Familia, fue firmado el 15 de ese mes y revolucionó Europa. Por una parte, Francia obtuvo un nuevo medio de presión en las negociaciones en La Haya entregando un ultimátum, el 13 de agosto. Por otra parte, la posición negociadora española, en aspectos como Honduras y las pesquerías de Terranova, se endureció. El miedo a una invasión, volvió al gabinete británico, cuando Pitt fracasó, en su enfrentamiento con Newcastle; al defender la acción preventiva contra España. Tras una acalorada discusión, en dónde,  según un testigo “ Habia demasiada ira en la sala”, Pitt fue forzado a dimitir. Mientras tanto , España se preparaba, y esperaba contar con el refuerzo francés de 20.000 hombres. Esperando para noviembre,  la llegada de la  flota de la plata para movilizar efectivos.  Pero España no se encontraría en posición de atacar hasta mayo. Esos ocho meses se revelarían fatal para los intereses españoles. El  2 de enero de 1762 se produjo la declaración de guerra,  y el 6, Anson y el Almirantazgo,  elaboraron el plan de ataque. Cuyo principal objetivo era La Habana. Para ello emplearía diversas flotas, que serían puestas bajo el mando del Almirante Pollock , y que debían transportar una fuerza de 23.000 hombres, por los peligrosos bajíos de las Bahamas. Sin embargo , a diferencia de otras operaciones como la de Vernon, en 1741 en Cartagena de Indias, Anson proyectaba sorprender a España, dónde menos se lo esperaba. Este lugar era Manila.

Ataque británico a La Habana, 13 de agosto de 1762

Ataque británico a La Habana 

La lucha por la India y la toma de Manila  

Para poder entender la empresa de Manila, es necesario comprender la situación británica en la India. Hasta el año 1759, la estrategia británica , no había producido cambios apreciables. Tres aspectos condicionan esta situación. En primer lugar, la propiedad exclusiva de la gestión y por lo tanto dirección de la guerra,  por parte de la Compañía de Indias Orientales. Aspecto que deja fuera al gobierno. Haciendo descansar,  el enorme esfuerzo de guerra en una estructura privada,   poco preparada para un conflicto a largo plazo. El resultado será el agotamiento financiero de la misma. Así, en noviembre de 1759, el director de la compañía, el Duque de Malborough , comunica al parlamento, que hay “serias dificultades para crear nuevas factorías en Bengala y por lo tanto obtener nuevos arbitrios para la guerra”. En segundo lugar , la presencia de importantes formaciones navales francesas en el Indico, que operan a través de los puertos de Pondichery  y Madrás en la India ;y Reunión   ,cerca de Madagascar. En tercer y último lugar,  la hostilidad de los reyes y maharajás indios, a la política británica, especialmente en el valle del Ganges. Dejando algunos enclaves, como Bombay, muy expuestos. Lo que dispersaba los escasos recursos británicos en guarniciones.

Plano de la batalla de Plassey  (23 de junio de1757)

Plano de la batalla de Plassey (23 de junio de 1757)

Este panorama cambió en 1760. El gobierno, ante el riesgo de quiebra de la compañía, otorgó varios prestamos; a cambio de un 20% de los beneficios anuales. Por otra parte, los graves problemas económicos de las finanzas francesas, tras el fiasco de Canadá en 1759, propició el progresivo abandono de sus recursos navales. Así,  las escasas fuerzas navales francesas, apenas podían actuar, dejando la iniciativa a los británico. Pero si paradójicamente  la iniciativa de la guerra era británica , esta no fue empleada. La fuerte presencia india, con una fuerza de más de 40.000 hombres, impidió a los británicos reunir fuerzas suficientes para actuar. La victoria de Clive en Plassey , el 23 de junio de 1757, siendo definitiva, no logró acabar con la guerra rápidamente. Se necesitó hasta la navidad de 1760, para poder ocupar todos los puertos franceses. Entre tanto, los británicos aprovecharon el momento, para reforzar su posición en el Indico. Se atacó en varias ocasiones, a la largo de 1760 los enclaves franceses de Reunión, y se acosó a los buques holandeses, bajo el pretexto de que comerciaban con los franceses. Cuando cayó el último puerto, Pondicherry, en enero de 1761, las críticas arreciaron dentro de la compañía. Los costes se habían disparado y su cotización, había bajado ante el descenso de las expectativas. Además, la implicación del gobierno, no fue bien vista por algunos inversores, que preferían llegar a un entendimiento con Francia, antes de alargar una guerra incierta. Por lo que era necesario,  cerrar el periodo con beneficios. En ese contexto, se fraguó la expedición contra Manila.

Este proyecto, fue obra de un militar: el coronel Drapper. Al volver a Inglaterra sugirió su idea al Almirantazgo. Obteniendo la autorización de la compañía el 30 de diciembre de 1761.  Finalmente, fue aprobado el 6 de enero, con fuertes reticencias por parte de la compañía por los altos costes. Inicialmente, contaba con una fuerza de 2000 hombres y 15 buques de guerra, al mando del Almirante Cornish. El plan era navegar lo más deprisa posible, a través del estrecho de Malaca. Evitando exponerse ante los holandeses en Batavia, para luego dirigirse hacia Cavite, a tiempo de apresar el galeón “Filipino”.

Sir Willian Drapper( Gainsborough)

Sir Willian Drapper( Gainsborough)

El 14 de septiembre de 1762, la flota británica se aproximaba a la ciudad. Esta  se levantó, por la noticia traída por pescadores procedentes de las islas Manivelas, que informaban “ de la presencia de numerosos bajeles”. Según Ayerbe, la ciudad esperaba la llegada del Filipino procedente de Acapulco pero no la llegada de buques hostiles. La sorpresa cundió en la población. Varios aspectos facilitaron el caos español. No había llegado el gobernador, y el cargo fue otorgado a la máxima autoridad de las islas: El arzobispo Manuel Antonio Rojo. Además, la falta de noticias de la guerra con Gran Bretaña, cogió por sorpresa a las autoridades militares españolas, que en aquellos momentos contaba  con una guarnición  inferior a 500 hombres. El 22 de septiembre la flota llegó a la bahía. La ciudad, que apenas contaba con dos bastiones, San Antón y el Castillo de Santiago, se puso en estado de alerta. El Obispo Gobernador, envió al teniente Fernando Acaya con un pliego a los británicos, para pedir explicaciones. La respuesta sorprendió, no sólo al Obispo si no a la ciudad. El Almirante Cornish afirmó “Habiendo declarado la guerra España a Inglaterra, viene la escuadra de esta nación a conquistar la plaza de Manila y estas islas”. La respuesta española a este ultimátum fue contundente” Todos los fieles están dispuestos a dejar la sangre por el rey”.  El Obispo Gobernador, apremiado y con escasas fuerzas, ordenó al Comandante de Artillería Gabriel de Magallanes, establecer un perímetro defensivo con los escasos recursos que tenía. Trasladando dos cañones de ocho libras al puerto.  Además,  la proclama británica del 24 de septiembre, que liberaba a los indígenas de las islas, causó el efecto contrario al deseado. La población indígena se sumó al bando español, creándose en la isla de Luzón, bandas y partidas, dispuestas a marchar a la ciudad para su defensa.

Castillo de Santiago

Castillo de Santiago

Entretanto, y ante la negativa de rendición, la flota británica comenzó a bombardear la ciudad, mientras las tropas desembarcaban cerca del pueblo de Santiago, en el extremo sur de la ciudad. El Obispo Gobernador intentó poner a salvo el Filipino, pero fue interceptado por dos buques británicos, cerca del puerto de Palambang. Los británicos, que desde el 22 de septiembre intentaron tomar el fuerte de Santiago,  fracasaron. Las acciones de la milicia dirigidos por Don Pedro de Busto, apoyados por tropas indígenas armadas con lanzas, detuvieron momentáneamente a los británicos. Pero el Obispo Rojo sabía que no podía mantener el cerco,  por lo que intentó contactar con las autoridades que aun había en las islas. En un intento de sortear el bloqueo británico, un champang de sangleleys( chinos), fué interceptado al salir de la bahía con cartas. Se capturó al sobrino del Obispo, así como un inmenso botín por valor de 30.000 pesos de plata, que las autoridades, intentaban sacar de la ciudad. El 25 y 26 se intensificaron  las acciones en torno al pueblo de Santiago, alrededor de la iglesia de San Juan. Dos columnas , una mandada por Fallet otra por Pedro de Busto, intentaron emboscar al enemigo en la población. Los ruidos de bombas, pusieron en fuga a 1500 indígenas. Siendo el momento, según Ayerbe,  que los británicos aprovecharon para atacar y ganar el enfrentamiento . Los 200 milicianos españoles , a pesar de la defensa, tuvieron que retirarse ante la imposibilidad de aguantar a los “casacas rojas”. Mientras tanto,   la ciudad era un mar de fuego, y la población intentó refugiarse. Esta situación motivó  que el obispo intentará pedir la rendición, pero fue detenido por su Consejo de Guerra. Pues las defensas se mantenían intactas. La falta de un mando experimentado, afectó al plan . El retraso del mando designado, el Brigadier de la Torre, por el bloqueo de La Habana, hizo que la defensa española vacilará. Pero en  realidad  poco podía hacer el Gobernador, a  pesar de las salidas de las milicias de Fallet y Busto. Drapper, temeroso, por las cartas  de la posible llegada de otras fuerzas de socorro, y con la artillería desembarcada, inició el asalto el 5 de octubre de madrugada. Derribando los muros fácilmente, gracias al mal estado del foso. Entonces las tropas británicas irrumpieron, iniciando el saqueo. Incluido el palacio del propio gobernador. Ante el miedo de la población, el Obispo acordó la entrega de la plaza. Pero Drapper quería cobrar las compensaciones cuanto antes, y ante los cuatro delegados de la compañía;  insistió en realizar un pago de 4 millones de pesos de plata.  El Obispo, y así lo relata, asombrado por el pago intentó renegociar pero  “ se reafirmó en su no el dictamen”. Al Obispo, solo le quedó pagar, renegociando las condiciones del mismo pero como relata el propio Obispo “Muchas son las instancias de los millones exigidos lo que exigió en obras pías , plata de adorno de las iglesias y lo poco que pudimos” Consiguiendo de los particulares 25976 reales, pero al ser insuficiente , los británicos se apropiaron del Filipino con 250.000 pesos de plata de Perú. En esas condiciones, Manila finalmente se rindió.

Conclusión.

¿Qué conclusiones se puede extraer del saqueo de Manila? En primer lugar, que se desconoce el papel y valor de las tropas españolas, y en concreto el de las milicias en la defensa. Pues ante fuerzas muy superiores, hombres corrientes, sin adiestramiento militar en muchos casos, acudieron en la defensa de su ciudad , familia y rey. Por lo tanto esta reseña, es un recordatorio de la extraordinaria voluntad, no sólo de los manilense si no además de los propios filipinos,  por resistir. Un hecho casi desconocido que  sucedió a miles de kilómetros de su patria, y que merece la pena ser conocido.  Pero sobre todo en segundo lugar, el expolio practicado por los británicos. Pues  por mucho que los autores británicos recalquen que no se cometieron desmanes contra la población, lo cierto es que se humilló, sin declaración de guerra, a una ciudad. El chantaje al Obispo es un ejemplo. Por otra parte, la actitud de las autoridades británicas sobre el apresamiento del Filipino, supuso un despreció a la autoridad española. No solo se ignoraron  las constantes protestas del embajador en Londres, el Príncipe  de Masserano, sobre las condiciones  de su apropiación, si no que se trató como un delito criminal  corriente, a través de los tribunales ordinarios. Este desplante diplomático, hizo que otras voces en Europa como el Duque de Choiseul o el Príncipe Fernando de Brunswick levantasen la voz contra el trato dispensado a los españoles. Voces que el gobierno británico, ignoró. El resultado fue,  que la ciudad permaneció en manos británicas hasta 1764 como botín de guerra. Pero tal como se comentó al principio, fue una extraña derrota para España. Pues las islas jamás se sometieron. Fue la población indígena la que continúo la resistencia, con unos pocos españoles bajo la dirección de Simón de Arda y Salazar. Por lo tanto, las Filipinas se convirtieron en un problema para los británicos. Problema que comenzó con la toma de Manila, el 6 de octubre de 1762.

Bibliografía

AYERBE, JUAN JORDAN DE URRIES(1897)Sitio y Conquista de Manila por los Ingleses en 1762.Imprenta Román Miedes. Zaragoza

BLART,L( 1902) Rapports de la France et l´Espagne apres le Pacte de Familie  jusqu´a a la fin du ministere du Duc de Choiseul. Librerie Felix Alcan, Paris.

CORBETT,J,S(1907) England in the seven years war. A study in combines strategy. Longmans, Green and CO, London

COUTO,J(1856) Historia de la Marina Real Española,. Vol II. Imprenta de José María Ducazal , Plaza de Isabel II . Madrid

RODGER,N.A.M(2004) The Comand of the Ocean. A naval history of Britain(1649-1815). Penguin Books in association of National Maritime Museum, London

VVAA (1830) Memories of affairs of East Indian Company. Printed in  Lincolns-in Field. London

Fuentes Documentales

-Carta del Príncipe de Masserano, Embajador en Londres al Marqués de Grimaldi remitiendo la carta recibida de Lord Halifax , en lo referente a las normas que debe seguir la corte de España para la reclamación del Navío Santísima Trinidad, conocido como Filipino.( Archivo Histórico Nacional)

-Nota de Lord Halifax indicando el deseo del rey para que las demandas del Navío Santísima Trinidad sea tratado en los tribunales ordinarios, bajo las leyes de Gran Bretaña.( Archivo Histórico Nacional)

– Carta de Fernando de Magallon, embajador en Paris al Marques de Grimaldi , remitiéndole la copia de un papel del Duque de Choiseul en que manifiesta la opinión de S.M sobre el asunto del rescate de Manila, opiniones que se incluyen otras( Archivo Histórico Nacional).

– Oficio del Balío Julian de Arriaga la Marqués de Grimaldi sobre los hechos realizados en Manila por los hechos después de las capitulaciones. Se incluye las minutas sobre las condiciones y pagos, así como por las violencias y destrucción de propiedades como el palacio del Obispo Gobernador( Archivo Histórico Nacional)

-Copia del Pacto de familia signado entre sus Majestades Católicas ( Archivo Histórico Nacional)

Un dilema moral: ¿qué harías tú? Encuesta.

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vic cross
1 de octubre de 1917. A pesar de contar con tan solo 26 años, Philip Bent ya era Teniente Coronel del aguerrido 9º Batallón del Regimiento de Leicestershire. Unos tipos que estuvieron en muchos de los peores momentos de la Primera Guerra Mundial y que jamás de achicaron, por malas que fueran las circunstancias.

Y muy malas lo eran aquella mañana del 1 de octubre. Los chicos de Leicestershire estaban en medio de la peor fase de la tercera Batalla de Ypres (también conocida como batalla de Passchendaele). La artillería alemana los había estado intentando ablandar desde la madrugada, y su infantería había tratado de asaltar sus trincheras. Si el Teniente Coronel tenía 26 años, imaginaos la edad del resto… Pero los de los Midlands aguantaron, a pulso se habían ganado el sobrenombre de “los tigres”, entre sus compañeros de armas. Y a media mañana recibieron las órdenes de contraatacar. La primera oleada fue un desastre que hubiera desmoralizado a cualquiera. Pero Philip Bent se había propuesto cenar en la trinchera de los Fritz y reunió a los supervivientes y a las compañías de reserva; lo arengó apasionadamente, y encabezó una última oleada. Los de Leicestershire consiguieron su objetivo y expulsaron a los alemanes de sus trincheras, pero el precio en sangre fue muy alto e incluyó la muerte de su Teniente Coronel.

Por esta acción, Philip Bent recibió póstumamente la Cruz Victoria.

El Teniente Coronel Philip Bent, en una de las pocas fotografías que se conservan de él.

El Teniente Coronel Philip Bent, en una de las pocas fotografías que se conservan de él.

Su madre, decidió donar las medallas de su hijo a su escuela, la Ashby Boys’ Grammar, para que las expusieran, dando un buen ejemplo a los alumnos del centro. Durante algunos años, las medallas cumplieron su cometido, pero tras la Segunda Guerra Mundial, el colegio las cedió al Royal Leicestershire Regiment Museum, quienes incapaces de pagar el seguro de tenerlas expuestas, las guardó en una caja de seguridad. De la caja de seguridad del Museo, pasaron a la caja de seguridad de la escuela. Y allí han pasado los últimos 40 años.

La escuela pública británica tampoco ha salido indemne de los recortes presupuestarios. Y la Ashby Boys’ Grammar necesita reparaciones urgentes, entre otras muchas mejores. Así que han decidido poner a la venta las medallas de Bent.

Grupo de sargentos del 5º Batallón de los Leicestershire antes de embarcar hacia el continente.

Grupo de sargentos del 5º Batallón de los Leicestershire antes de embarcar hacia el continente.

Muchas voces se han expresado en contra de esta venta, encabezados por el capitán del regimiento Tim Wilkes, y portavoz de los veteranos que han servido en este laureadísimo Regimiento. Wilkes afirma que es inmoral que las vendan, puesto que se las donaron para que fueran ejemplo y espejo para las futuras generaciones de sus alumnos. Por su parte, Elaine Blunt, representante de los directores de escuela de la zona, indica que las medallas han estado guardadas en un cajón las últimas décadas. Y que la escuela necesita el dinero para la educación de sus pupilos.

Según las fuentes, se considera que en una subasta, las medallas podrían tener un valor de entre 150.000 a 250.000 Libras esterlinas.

¿Qué harías?

 

 

Agradezco a mi amigo Peter Stoddard que me halla planteado este dilema moral y que me mantenga puntualmente informado de la actualidad militar británica.
Para más información:
http://www.pressreader.com/uk/the-daily-telegraph/20160224/281947426921551/TextView

http://ww1tigers.com/index.html

El Empecinado. El Hombre que pudo reinar

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Retrato de "El Empecinado" de Goya (1809), con el vistoso Dolmán de oficial del regimiento de Húsares de Guadalajara. Museo Nacional de Bellas Artes Occidentales de Tokio.

Retrato de “El Empecinado” de Goya (1809), con el vistoso Dolmán de oficial del regimiento de Húsares de Guadalajara.
Museo Nacional de Bellas Artes Occidentales de Tokio.

Me ha parecido oportuno subtitular esta crónica como el famoso cuento de Kipling escrito en 1888, y la no menos famosa película de John Huston. Lo que a continuación iremos desgranando justifica esta simbólica referencia y hace justicia a un personaje en mi opinión irrepetible.

Hablar de “El Empecinado” es hacerlo de un icono, del arquetipo de lo que significó en España el tumultuoso levantamiento popular de 1808 contra los franceses.
Este gigante, que en mi caso y en el de tantos otros ha personalizado el origen de muchas aventuras de infancia, de la identificación del valor y la capacidad para sobreponerse a la adversidad a fuerza de riñones y osadía, nació en 1775 en un pequeño pueblo de la provincia de Valladolid llamado Castrillo de Duero. Hijo de labradores acomodados y con un entorno circunscrito exclusivamente a las labores y afanes agrícolas, desde muy pequeño sintió una gran atracción por el mundo militar.

Como buen héroe popular al desbrozar su biografía, la de Juan Martín Díez que así se llamaba en realidad, vemos que está repleta de pasajes novelescos y en algún caso probablemente idealizados. Lo cual no resta un ápice de mérito a lo que fue capaz de hacer y estamos a punto de descubrir.

En su juventud abandona los estudios para recibir su bautismo de fuego en la Guerra del Rosellón de 1793 contra los franceses. Sirve a las ordenes del general Ricardos y ya desde ese momento destaca por su innata capacidad para este tipo de quehaceres. Su animadversión hacia los franceses empezó aquí pero poco después, cuando Francia se convierte en aliada de España, se acrecentó, impulsándole incluso a realizar alguna acción de sabotaje contra ellos.

Esta guerra es el punto de partida como decíamos de su fulgurante carrera militar, que le llevará pasados los años, y siempre por méritos de guerra al empleo de mariscal de campo.

Al finalizar esta campaña en 1795 decide regresar a su pueblo para descansar y ordenar un poco su vida. En el año 1796 se casa con Catalina de la Fuente, trasladándose poco después al pueblo natal de esta en la provincia de Burgos donde se dedica de nuevo a los asuntos del campo durante unos años.

En 1808, con el inicio del levantamiento y de la Guerra de la Independencia como tal en distintos puntos de la península, ocurre un hecho casual que será el punto de partida de su aventura como guerrillero. En la zona burgalesa donde vivía se produce un incidente entre un militar francés y una joven lugareña. Como consecuencia de ello, mata al francés y se tiene que echar al monte con un grupo de voluntarios y algunos familiares. Se crea el germen de su primera partida guerrillera.

Grabado de un guerrillero.

Grabado de un guerrillero.

Lo que empezó como un pequeño grupo de patriotas desarrapados, a caballo entre un cierto bandolerismo y los deseos de venganza contra el invasor, poco a poco se va convirtiendo en una unidad irregular pero jerarquizada como parte de lo que podríamos llamar un ejercito popular paralelo. Milicias que jugaron su baza con gran eficacia durante toda la guerra.

La guerra de guerrillas, que surge aquí como respuesta al hasta entonces incontestable Grande Armée, consistía en una permanente estrategia de desgaste y hostigamiento de pequeñas unidades y convoyes del enemigo, que interrumpían sus lineas de aprovisionamiento, el envío de la soldada, armas y víveres, y que mediante rápidos golpes de mano conseguían además de mermar la capacidad operativa de los franceses, crear una cada vez mas extendida sensación de desconcierto entre sus unidades.

Esta nueva formula bélica convivía con operaciones en campo abierto donde el ejercito francés sí sabia muy bien como desenvolverse, aunque como se demostró en Bailén contra Dupont los españoles e ingleses también. Lo que es indudable es que sin la guerra de guerrillas y sin personajes como el que nos ocupa, la expulsión de los franceses habría sido más cruenta si cabe de lo que fue.

Mapa de las principales operaciones en la Península contra los franceses.

Mapa de las principales operaciones en la Península contra los franceses.

A raíz de los primeros éxitos de la partida de Juan Martín se le reclama para que se encuadre en el ejercito regular, pero su sitio no es ese. Poco después volverá al monte con los suyos y mandará ya una unidad de alrededor de 6.000 hombres, todos ellos voluntarios, teniendo como zona habitual de actuación las provincias de Valladolid, Burgos y Segovia. En 1809 es nombrado capitán de caballería y en 1810 se refugia en el castillo de Ciudad Rodrigo en Salamanca asediado por los franceses. Se suceden y multiplican sus acciones, que como termitas, van desgajando el roble francés. En 1813 participa en la defensa de Alcalá de Henares donde todavía hoy se levanta un monumento en su memoria.

Los franceses empiezan a considerar seriamente la amenaza que implica esta nueva forma de hacer la guerra. El propio Napoleón es informado y conoce por primera vez la eficacia de “El Empecinado” y de otras partidas guerrilleras. Las acciones de sus unidades, en permanente coordinación con las grandes ofensivas de Wellington y del ejercito regular español, producen grandes estragos entre las tropas del Corso.

El temor de los franceses al efecto propagandístico de sus andanzas, una cierta guerra psicológica que ya cala entre las filas del ejercito imperial, hace que se decida poner en marcha un plan para su captura o muerte. Se encarga de ello al general Joseph Leopold Hugo, padre del mismísimo Víctor Hugo, que pasó varios años en Madrid durante la participación de su padre en la Guerra Peninsular como la llamaron los británicos. El general Hugo ya había resuelto con eficacia una circunstancia parecida en los Abruzzos italianos.

Ante la imposibilidad de dar con él se detiene a su madre y hermanos para si se entregaba ponerles en libertad. Frente a este chantaje mezquino “El Empecinado” amenazó con ejecutar a 100 soldados franceses que había capturado previamente. Inmediatamente la artimaña dejo de tener el efecto pretendido.

General Joseph-Leopold Sigisbert Hugo (1773-1828), de autor anónimo.  Musee de la Ville de Paris, Maison de Victor Hugo, France Lauros / Giraudon French, out of copyright

General Joseph-Leopold Sigisbert Hugo (1773-1828), de autor anónimo.
Musee de la Ville de Paris, Maison de Victor Hugo, France
Lauros / Giraudon
French, out of copyright

Afortunadamente no fue posible apresarle y pudo seguir con sus andanzas. La fama y logros de nuestro personaje ya los conoce casi todo el mundo. En 1811 la Cortes de Cádiz le nombran brigadier por aclamación. El pueblo ha encontrado un líder cercano, un verdadero héroe que incrementa la leyenda en cada operación exitosa de su ya pequeño ejército. Es un ejemplo a seguir.

Interviene con éxito en las operaciones de Guadalajara y del frente de Aragón, planteándose incluso en esos meses dar un golpe de mano en Madrid para secuestrar a José Bonaparte, por entonces cómodamente instalado en el Palacio de Oriente.

Acaba la guerra en 1814 mandando a unos 10.000 experimentados hombres y con el empleo de general. Es un personaje consolidado y respetado por casi todos pero que puede saborear el éxito de la victoria durante poco tiempo.

El regreso del incalificable Fernando VII hace que los posicionamientos liberales de Juan Martín choquen con el absolutismo irracional del peor de los Borbones. La bravura de nuestro admirado guerrillero, sus fuertes convicciones y el valor que ya había demostrado hasta la saciedad le llevaron incluso a pedir al rey que jurase la Constitución de 1812. No es difícil imaginar la reacción de este. Incluso se le llego a ofrecer en último término un titulo nobiliario si cambiaba de opinión, pero todo fue inútil. La Década Ominosa en estado puro.

Juan Martín, que ya ostenta el empleo de mariscal de campo, es condenado finalmente al exilio en Portugal en 1823.

Poco después recupera en parte su estatus coincidiendo con el Trienio Liberal y se convierte de nuevo en garante del orden constitucional. Por aquel entonces tiene que combatir contra un antiguo compañero de andanzas durante la Guerra de la Independencia con inclinaciones absolutistas, el famoso “Cura Merino”.

Grabado de las Juntas de Defensa.

Grabado de las Juntas de Defensa.

Con la llegada a España en 1823 de los Cien Mil Hijos de San Luis en ayuda de Fernando VII, el final de su increíble peripecia esta ya muy próximo. El héroe incuestionable, el patriota incomparable y el militar irreductible es apresado y humillado con las peores artes en Roa de Duero, provincia de Burgos.

En 1825 se le condena a muerte. Como militar exige ser fusilado pero se le comunica que será ahorcado como un preso común. La indignidad de esta medida califica a sus verdugos pero el objetivo es evidente, hay que intentar destruir los valores que atesora. El tiro les salió por la culata.

En un último arranque de fiereza y dignidad rompe sus ataduras y se lanza sobre los centinelas que le rematan con sus bayonetas. Otra versión menos épica pero también cruenta, nos dice que se escapo rompiendo las ligaduras efectivamente pero que finalmente sí se le logro ahorcar y se expuso su cadáver en plaza pública para escarnio general.

Este terrible final afortunadamente no ha impedido que a lo largo de los años la historia haya puesto a cada uno en su sitio. A él como un ejemplo lleno de luz y al Felón como un oscuro y siniestro borrón.

Si Goya lo retrató magistralmente y Galdós lo ensalzó en uno de sus incomparables Episodios Nacionales, poco más cabe decir. Solo que me hubiera encantado conocerle para ponerme inmediatamente a sus ordenes.

Memorial del Empecinado en Burgos.

Memorial del Empecinado en Burgos.

El apodo de nuestro personaje era la expresión coloquial que se utilizaba para identificar a los nacidos en el pueblo de Castrillo por la abundancia de pecina, barro oscuro y pestilente, en las margenes del Duero. Después de todo lo que hemos contado de él, ser un Empecinado es sinónimo de obstinarse en conseguir un fin por difícil que este sea.

No quiero dejar de recomendaros, para los que no la hayáis leído todavía, la magnifica novela del por otro lado admirable académico y escritor Arturo Pérez-Reverte, titulada “UN DÍA DE CÓLERA”.

Si bien se centra casi exclusivamente en los cruentos acontecimientos que se desarrollaron en Madrid el 2 de mayo de 1808, es una forma de conocer los contextos y los personajes de la época, la mayoría anónimos, que fueron capaces de levantar cabeza frente a la traicionera ocupación francesa.

El libro como todos los de este autor es sencillamente soberbio. La editorial es Alfaguara y se publicó en 2008 coincidiendo con el bicentanario de la Guerra de la Independencia.

Adjuntamos el impresionante cuadro del pintor historicista Eugenio Álvarez Dumont, titulado “Malasaña y su hija”, que le sirve de portada y en el que Juan Malasaña acuchilla a un estupefacto miembro de la guardia imperial junto al cadáver de su hija, Manuela Malasaña. Esta había intervenido, entre otras escaramuzas callejeras, en la defensa del Parque de Artillería de Monteleón en Madrid junto a los heroicos Daoíz y Velarde.

Este cuadro de 1887 simboliza magistralmente la desproporción de medios y fuerzas entre ambos bandos pero al mismo tiempo nos ha parecido que también ilustra de manera desgarradora como fue el choque de esos dos mundos antagónicos.

"Malasaña y su hija" de A. Dumont

“Malasaña y su hija” de A. Dumont

Tengo que acabar haciendo algún comentario sobre el destino actual del colosal retrato de Goya con el que encabezamos este pequeño homenaje.
Me impresiona pensar que el cuadro esté en Japón. Y es indudable que lo está después de muchas vicisitudes y de diversos propietarios españoles, por su incontestable autor.

Pero estoy convencido también que este retrato, en mi modesta opinión uno de los mejores del de Fuendetodos, también en Tokio les habrá permitido descubrir el brutal magnetismo de aquel labrador de Castrillo de Duero que llego a quitar el sueño al mejor ejército de Europa.